LOS PENDONES

 

LOS SÍMBOLOS-LOS PENDONES

La bandera y el escudo municipales han sido aprobados recientemente (1996). Su aprobación no estuvo exenta de polémica entre la C. Autónoma y la Academia de la Historia por entender ésta que eran poco diferenciadores de otros signos de Municipales vecinos y que históricamente fue   en su mayor parte de realengo por lo que los Quiñones tienen una importancia relativa, limitada en el tiempo y en el territorio. El resultado aprobado finalmente  representa su pertenencia al Reino de León, este sentimiento está muy presente en sus gentes, la familia Quiñones (ver capítulo aparte en este web) y el concepto genérico de cuadro como figura  cuadrilátera.

 

La figura del león necesita poca explicación pues es generalmente aceptada como símbolo de valor, por un juego de palabras llegamos representar a la Ciudad y Reino de León. El rojo representa la sangre derramada, que tampoco necesita mucha explicación pues ha sido mucha la que ha corrido.

Lo que si necesita explicación son las campanas. Así son llamados popularmente a los que heráldicamente se les denomina VEROS. Las explicaciones de blasón tienen siempre una dosis de fantasía y retorno a las edades más remotas, algunas veces dejando mal parado el rigor histórico.

La forma

Originariamente existieron forros y capas formadas por pieles (de martas o de armiños) cosidas, como aún hoy se hace con los abrigos femeninos y como estamos habituados a verlo con las pieles de armiño en los mantos imperiales. Una de las combinaciones más sorprendente era la formada por pieles de animales con el vientre claro(blanco) y el lomo oscuro(azul). Si suponemos que una piel es un rectángulo, cortamos media barriga blanca, la trasladamos  y la cosemos invertida a la otra media, tendremos la figura siguiente.

Ya tenemos lo que parecen dos copas o dos campanas, una de ellas invertida. Debidamente combinados se obtiene el efecto conocido como vero, que debe ser blanco(plata) y azul(azur) . Es una técnica de peletero. Si no se respetan estos colores se denomina verado, es el caso de los Velasco, Álvarez y Nava. Cuando los picos están enfrentados a la base superior se dice que están en puntas

¿Quien fue el primero que la usó y por qué en el blasón? Hay dos versiones, a cual más fantásticas rozando en lo mitológico, pero las traemos aquí gustosos porque son leyendas que forman parte de nuestros símbolos tribales.

La de Ramiro I de Aragón. 

Doña Elvira tenía tres hijos caprichosos que pretendieron montar un caballo reservado al rey. Doña Elvira se lo prohibió tajantemente. Los hijos despechados, resolvieron acusar a su madre de adúltera, retando a quien tuviera valor a un palenque con el fin de lavar su honra. Cuando ya estaba todo preparado, los tres hijos esperando que se presentara alguien a defender el honor de su madre, apareció Don Ramiro todo vestido de VEROS, con el asombro general y resultó que los hijos de Doña Elvira no se atrevieron a enfrentarse a Ramiro I rey de Aragón (hermano de Elvira), por lo cual quedó lavado el honor de Doña Elvira. A partir de entonces la divisa de Don Ramiro fue “veritas vincit” ( la verdad vence).

La de Carlos Martel

Carlos Martel, en Francia, defendió Europa contra los árabes, en lo que resultaba ser una invasión desde España, imparable. En una de sus victorias tomo el botín consistente en grandes cantidades de pieles, con las que hizo mantos para su más fieles y fundó la Orden de Caballería Carlos Martel..

Por qué se llaman VEROS

Hay explicación para todo. Veros proviene de Varius–>variis–>variis coloribus, pues son combinaciones de varios colores.

 

El dibujo de los veros heráldicamente está reglamentado y requiere dividir el espacio en 16  cuadrados iguales que luego se colorean en azur y plata al estilo de la figura. Usan Veros los Velasco, los Quiñones, los Álvarez y los Nava, por lo que debe tenerse en cuenta los esmaltes y el orden de los jaqueles antes de identificar un escudo.  Ver apartado de Linaje.

Hacemos aquí justicia a la feliz idea  que ha tenido el Ayuntamiento de Garrafe, vecino del Este, incluyendo en su blasón tantos lirios como poblados lo componen. Demasiadas veces se ignora el legítimo orgullo que los habitantes de estos pequeños núcleos sienten por sus lugares. “El respeto al común, a todos y a todo” “esencias humanas decantadas al golpe increíble y tenaz de centenares de años” Así reza la memoria histórica de su proyecto.

En esta idea Cuadros lo componen siete pueblos  que crecen en la ribera como siete lirios, bellos entre el verde de sus arroyos como un canto a la naturaleza:  

Lorenzana,

Campo y Santibáñez, Cuadros, Cabanillas, Valsemana, La Seca y Cascantes

Escuela de Valsemana

Existió el Árbol de Cuadros que se menciona en los límites tanto en el siglo IV y  IX  (Alfonso II) así como en el XIII (Lucas de Tuy) pero actualmente nadie sabe dónde se encontraba El Árbol, debió ser tan formidable (El libro apócrifo Gótico del s. IV lo llama magnum arburem), como para usarlo de referencia en documentos oficiales y estar rodeado de la admiración totémica que generan estos casos. Es nombrado “magnum arburem qui vercum de Quadros” en un documento apócrifo de la era 359, según el libro gótico de la catedral de Oviedo de tiempos del rey vándalo Guntemundo..

Todo indica que estaba en La Fuente San Martino ya que Alfonso III (a.900) al establecer los límites diocesanos no nombra al Árbol sustituyéndolo por “San Martino de Quadros que yo fundé” en la línea que por el río viniendo de La Seca, llegaba hasta Valcastro y seguía hacia la Valdoncina

Otro despropósito cercano es el escudo de La Robla, aprobado en los 1950 en el que no se alude ni al castillo de Alba, que “Almanzor combatió pero no lo priso”, ni a los fueros de Fenar. Presenta al pueblo como si lo poblaran gentes agricultoras sin historia, cuando es mucho más cierto que fueron protagonistas de sus destinos y dieron muestras admirables de buen criterio.Incluso durante algún tiempo aparecía sin corona real, lo cual es de un grado de despiste increíble, pues  fue de realengo la mayor parte del tiempo, por no decir siempre..

LOS    PENDONES

 Para la mentalidad actual un estandarte o un abandera es un atavismo, propio de épocas pasadas y en el mejor de los casos, cosa de algunos pocos nostálgicos. Esta forma de ver el tema es una lamentable deriva  social, un retroceso cultural. Las campañas de mercado, realizadas por las marcas comerciales, propagandísticamente compiten por encontrar una imagen que las diferencie ante los demás. Parecido empeño se dedicaba, tiempo atrás, a lograr una enseña para cada función social. No es teoría sociológica. Cuando en Zamora , año 1158, un noble alegando privilegio exigió, una sardina en el mercado a un plebeyo que la acababa de comprar, como el plebeyo se negó a entregar dicha sardina, fue arrestado. Mientras  estaban los nobles reunidos, en la iglesia, celebrando consejo para castigar  tal osadía del villano,  los plebeyos acumularon leña en los alrededores, la prendieron fuego incendiando la iglesia con los nobles dentro. Las consecuencias se preveían fatales cuando llegara a oídos del Rey el suceso. El pueblo Zamorano se alzó y pidió asilo al rey de Portugal, con lo cual lo que empezó por una sardina se convirtió en un conflicto internacional, pues en la práctica suponía la adhesión de Zamora al reino vecino, cosa que de ninguna manera podía permitir el rey leonés. Este episodio olvidado en los anales de la historia,  viene a colación porque los zamoranos adoptaron como enseña UNA SARDINA ATADA EN LA PUNTA DE UNA VARA,  siguiendo a dicha enseña incendiaron a sus nobles y se refugiaron con sus pertenencias en Portugal, para desde allí esperar la respuesta de Fernando,  rey leonés, dejando solamente en Zamora a los viejos y a los niños para dejar claro que no renunciaban a su ciudad, y que estaban dispuestos a todo. La situación era comprometida para el rey leonés, atrapado entre los nobles y un pueblo alzado que ponía por delante a sus débiles. Lo usual era una operación de castigo, en la cual se pasaría a cuchillo a toda la ciudad, pero nadie quería asumir la impopularidad de ejecutar a gentes indefensas,  con la reacción popular de los huidos a Portugal, y del rey que los había cobijado. No estaban en liza dos facciones con parafernalia de blasones. <estaban, de una parte los nobles forrados de damascos y emblemas, de otra el pueblo enarbolando una sardina como símbolo de su causa. Parecería una farsa si no fuera una tragedia.

 

Se pretende con este ejemplo ilustrar hasta qué punto, los símbolos han encabezado históricamente a los pueblos, una cola de un caballo en el ejército de Atila o una sardina en la Zamora del s.XII, los pueblos siempre se han dado símbolos aglutinadores.  El objeto escogido siempre es elocuente en sí mismo, de forma que su contemplación es suficiente para llegar al sentimiento de quien lo sigue. En cualquier caso vehiculan los sentimientos populares por lo que su valor además de histórico es práctico. El concepto de bandera=miltancia, ha sido tan usado en todo tiempo y circunstancia, tanto es así que San Benito en su Regla monástica (a.595) dice “que dando de mano a tu propia voluntad,tomas las armas de la obediencia , para militar debajo de la bandera de Cristo, verdadero rey y señor”. Es la misma idea que desarrollaría Cipriano de la Huerga, mil años más tarde o Colfin Portocarrero .

El Pendón de Cuadros sigue inflamando los corazones de los naturales que le siguen y es un referente inolvidable para los ausentes. Lo mismo podemos asegurar de los respectivos  pendones del Ayuntamiento.

Debemos tener en cuenta que durante siglos ésta era la auténtica bandera del lugar

Izar bandera propia no es un hecho baladí ni le estaba (ni está hoy) permitido a cualquiera.

La antigüedad  del pendón de Cuadros (en la figura) está demostrada por el envejecimiento evidente de la tela. Las franjas que en las fotos salen de color amarillo son realmente verde muy decolorado. Entre franjas, una cinta de pasamanería calada, en los bordes, borlas. Esta tela que algunos llaman damasco y que al tocarla o contemplarla nos hace exclamar con la modista de “El ululato de la lechuza” :”!Cuantas vidas no habrá visto pasar y desvanecerse!”  esa tela “ajada por las centurias y las intemperies”

Representa la presencia del Concejo en la iglesia. El concepto moderno de sociedad laica que deja las manifestaciones religiosas para el ámbito personal encaja mal con esta representatividad. Lo cierto es que el valor testimonial del Pendón es muy alto. No debemos dar la espalda a la Historia porque en ese caso seríamos descastaos. Cuando la historia está jalonada de dignidad y sano orgullo como es el caso de esta ribera, debe exhibirse para lección de todos. De lo contrario estaremos inermes como comunidad.

La Iglesia ha sido muy reacia a las banderas dentro del templo (las ha tolerado esporádicamente). Sin embargo el pendón ha encontrado ese punto de equilibrio, consistente en la representación del pueblo-militante  que hace ostentación de sus convicciones y se reafirma como comunidad diferenciada. De esta forma, con ligeros incidentes, que hoy nos hacen sonreír pero que en su momento supusieron conmoción, con algunos paréntesis, hoy vuelve a tremolar.

Es evidente el deterioro del Pendón viejo de Cuadros. En La Cruz de 2005, Cabanillas, nuevo pendón de Cabanillas seguido del añoso y viejo pendón de Cuadros.

Aunque originariamente se denominaba pendón a la banderola que llevaban las lanzas, y algunas otras insignias que  regula la Novísima. R., actualmente se llama pendón a la insignia que precede a una corporación cuando esta se manifiesta solemnemente. En el poema del Mio Cid son abundantes las menciones de pendones blancos teñidos de rojo por la sangre, además de utilizarse como sinécdoque de lanza.

Los pendones leoneses tienen características propias. Predomina el color rojo, seguido del verde y el azul, muy excepcionalmente morado y dorado ( la Virgen C.,Toreno,Folgoso;Santiago V.,Valdespino). Son más largos que anchos y termina horquillado (en dos puntas). La tela suele ser igual de larga que la vara y 1/3 de ancha. Se dice que cada franja  representa una batalla ganada, pero no existe documento que avale esta teoría. Heráldicamente el rojo representaría realengo, el verde (sinople) valentía. Otros ven en el rojo la adhesión al pendón del reino de León y en el verde una reminiscencia de los contactos con el islam puesto que es el color del Islam. El asta acanalada facilita su manejo.

Incluso personas que se mantienen al margen de las procesiones no permanecen impasibles ante el paso del pendón porque ven en él valores representativos y estéticos.

Vexicológicamente no están suficientemente considerados. Pasan actualmente por una etapa de recuperación folklórica que es bienvenida, pero es claramente insuficiente. Los estudios sobre el particular son pocos, recurren siempre a los mismos lugares comunes, dejando siempre abierta la puerta a su origen astur, por la zona peninsular en la que se ha conservado su uso, los vexillatioromanos, las mesnadas medievales, la pugna concejo-señorío. Todo lo cual no hace sino despertar la imaginación y hacerlos más evocadores, más valiosos, más dignos de protección….

Parece que el actual tamaño de los pendones procesionales, tiene más que ver con la ostentación propia de los tiempos de paz, que con la movilidad necesaria en las batallas.

Sobre su ubicación dentro de la iglesia algunos piensan que no hay que buscar muchas explicaciones. Están en la iglesia porque no cabían en ningún otro sitio. Si salimos de nuestro entorno geográfico los encontramos tanto en iglesias, el Pendón de Castilla está en la Colegiata de Medina del C., el de Sepúlveda está en el salón de plenos escoltado por pergaminos, el de Las Navas está en el Monasterio de las Huelgas, el de los Arias Dávila en San Martín de Segovia, el de Isabel la católica en la Capilla real de Granada, otro en el salón del solio del Alcázar de Segovia, etc..Del de castilla se dice que es grande y pesado de tres varas y media de largo (2,93 mts). Por razón de la longitud de la vara, se dan casos en los que no cabe en la Iglesia, por lo que se guarda en un pajar. Así ocurrió en un pueblo de la ribera, después de llevar años perdido, al desescombrar una casa en ruina, apareció para sorpresa de todos, entonces comprendieron que  estaba allí  guardado con la mejor intención pero los años de olvido, la despoblación de los años 60, la muerte del cuidador vecino, dieron como resultado la que había sido una desaparición temporal.

En lo que están todos de acuerdo es en que su fundamento es medieval y militar. El Concejo lo tenía como representación y con él acudía a La Basílica de San Isidoro la Ribera entera para implorar la lluvia ante la virgen de Carvajal. Eran los tiempos en los que el pueblo, la iglesia y la monarquía eran la misma cosa, no se había inventado la separación de poderes ni el estado laico. De este acto tenemos la curiosa anécdota según la cual al pasar la comitiva de Cuadros por el puente San Marcos, el viento abatió el pendón que al dar contra el pretil quedó partida su asta, pero el orgullo y reflejos de los presentes consiguió que la tela no se cayera al río. Esto lo cuenta un viejo que se lo oyó contar, cuando era niño, a otro viejo.

El paso del patrón bajo el pendón, es en realidad una pleitesía del Concejo a su patrón, puesto que el pendón se inclina en actitud de acatamiento.El pueblo ve con ilusión este gesto puesto que se funden lo religioso y lo civil reforzando el sentimiento de comunidad.

Esto que hoy es, o parece folclore, el cielo azul sin nubes, los pendones desplegados camino de San Isidoro, fue durante muchos años una rogativa para implorar agua, a la que se acudía con pendón para señalar que era el pueblo quien rezaba en comunidad, no solamente algunos particulares, de esta manera se pedía perdón por los pecados que algunos miembros de la comunidad hubieran podido cometer.

El concejo alzaba el pendón, con la Cruz en lo alto cada vez que se nombraba un nuevo rey como señal de acatamiento y de estar dispuesto a luchar al lado del nuevo monarca. Por eso Cipriano de la Huerga (leonés doctor en Alcalá) invita a las clases dirigentes en Alcalá de Henares a alzar pendones por el nuevo rey (Felipe II), para lo cual les ilustra con un sermón sobre el Buen Pastor.

“Levantad señores esos pendones y levantad bien alto en señal que sube nuestro rey a un lugar alto a donde de todos será mirado y juzgado, a donde los hombres se sustenten con trabajo y artificio”

“Para que imite al buen Pastor que dio a sus ovejas vida, salud, libertad, gracia y gloria
,
ad quam nos perducat ( a la cual nos conduzca)”

Cuando Mira de Amescua (1616) en su “Desgracias del rey Alfonso el II” hace caer de la mano del rey el pendón, es interpretado por los asistentes como un mal augurio, tal era la identificación entre pendón y reino.

 La mayor argumentación sobre los pendones y su ceremonia de alzar la desarrolla Pedro Ulloa Colfin Portocarrero (1510-1560), natural de Laguna de Negrillos y profesor en Alcalá. Recorre la historia universal “demostrando” que los pendones tienen su origen en el estandarte de Constantino y la cruz que se le impuso. Relaciona la coronación de todos los reyes desde Don Pelayo bajo la tesis de que siempre han sido alzados. Primeramente sobre escudos al grito ¡Real, Real!, posteriormente al grito ¡León por el rey (nombre)! que se repetía en todas las villas y lugares con jurisdicción sobre sí mediante el alzamiento del pendón al grito ya mencionado. Así consta en la Nueva Recopilación (ley13-tit4-lib6,Zamora1432)

En el ceremonial de León (Cabeza de Vaca) se establece que el alférez grite tres  veces ¡SILENCIO…..SILENCIO……SILENCIO! a continuación levantando el pendón ¡ LEON  POR…..LEON  POR…..LEON  POR…..!

(IV-17)”De aquí nació que todas las villas y lugares de los reinos (…) para la demostración de dar la obediencia a los nuevos reyes fuese la ceremonia de levantar el pendón el alférez mayor de cada concejo, repitiendo las voces acostumbradas…”

Por si quedara alguna duda, el mismo Ulloa, nos cuenta que la Reina “Juana I ordenó que se levantasen pendones en todas las villas y ciudades de estos reinos (…) para que se acabasen las controversias que había”..  De esta forma los pueblos levantaron pendones a Doña Juana pero no a Felipe el Hermoso, aunque era tenido por rey. Era una manera de manifestar que no se le reconocía como autoridad.

Cisneros mandó alzar pendones en todos los pueblos por Carlos V

Lucas Fernández (s.XIV-XV) en su “Auto de la Pasión” pone en manos de Jeremías un pendón como símbolo del triunfo del cristianismo sobre el Demonio:

“..fue esclarecida victoria

De la cual esta bandera

con cinco llagas bordada,

queda en señal verdadera

de aquella Cruz de madera

donde fue la Fe sellada.

Este es el estandarte

conque somos vencedores,

y el Demonio ya no es parte,

con su arte,

de dar penas ni dolores.

…..Moisés bien prefiguró

esa bandera, por cierto,

cuando la serpiente alzó,..”

…….

Por Alfonso XII, Alfonso XIII y Juan Carlos I no se han alzado los pendones. Han faltado reflejos, porque se pensó que el pendón era un signo  exclusivamente de fidelidad personal que casaba mal con la modernidad que propone que la soberanía reside en el pueblo. Sin embargo aunque durante un tiempo alzar el pendón haya sido un acto de lealtad monárquica, también podría habérsele dado el sentido primitivo de pueblo soberano que se da (proclama) un gobernante. Habríamos conservado una tradición y habríamos dado una lección de civismo.

El pendón de Valsemana, todo rojo por realengo, ostenta una cruz bordada en el centro, además de la que remata el asta. Algunos estudiosos piensan que algún tiempo los pendones fueron todos carmesí, para hacer ostentación ante los señores feudales de su realengo. Los señores feudales hacían ostentación de sus colores y armas continuamente.

Los pendones de las cofradías también también tienen consideración histórica. Acompañaban al féretro con el fin de prestarle las indulgencias inherentes a la cofradía. El más popular es el de Reliegos cuyos “Amigos del pendón” lo exhiben junto con el  Oficial y el juvenil,.en las concentraciones. Las normas eclesiásticas establecen para estos pendones que vayan detrás del féretro, iniciando la procesión la Cruz procesional seguida del féretro.

También en Villanueva del Condado exhiben un pendón de ánimas con bandas moradas y negras.

Especialmente los pendones de las cofradías, son  muy similares a los que se usaban en el siglo XV(J.SánchezH.) Asta negra rematada por cruz también negra, tafetán negro, cruz cosida sobre el tafetán. Mientras se movían se cantaba el “Vexila regis” y después se dejaban sobre una peana en el presbiterio. Con esta ceremonia se rendía homenaje a la Cruz , estandarte de Cristo. En muchas puertas de sagrarios (Santibáñez, Cuadros-mártires) apreciamos a Cristo resucitado portando un estandarte.

El 1887 se publicó un decreto de la S.C. del Santo Oficio sobre la bendición y sobre la  presencia de los pendones en el culto. Según el cual los pendones deben tener alguna señal religiosa (religionis signum) , no deben llevar ningún signo censurable (Emblema reprobandum), representar a alguna asociación aprobada por la autoridad eclesiástica y sobre la cual tenga alguna jurisdicción( auctoritate approbata fuerint).  Estas normas son coincidentes con otras posteriores hasta 1914. Cuando se pretende bucear en el sentido auténtico de los pendones parroquiales leoneses, debiera siempre tenerse en cuenta esta normativa, que contiene respuestas a problemas que afloran actualmente como nuevos, siendo en realidad muy viejos puesto que las normas se redactaron para dar respuesta a conflictos presentados hace siglos.

En el siglo VIII el rey de Francia (Carlos Martel) defendía el papado, por lo que recibió un pendón del papa Gregorio III, con la llaves de S. Pedro bordadas, debidamente bendecido. Es el antecedente más remoto que vincula los pendones a La Iglesia como institución. Eran épocas de Iconoclastia en Oriente, lo cual le da al pendón una dimensión insospechada. Cuando se discutía sobre la conveniencia de las imágenes, un pendón representa la esencia de la doctrina, no una imagen antropomórfica que podía ser tachada de ídolo, sino un pendón.

El Emperador León III, decretó destruir las imágenes por entender que generaban idólatras, inmiscuyéndose en el ámbito religioso; el papa Gregorio III decretó venerarlas, matizando que no se adora a la imagen física. Entre estos dos extremos adorar-venerar, a los que hoy podemos reconocer su buena intención por ambas partes el pendón aparece como objeto simbólico, al que no se le puede acusar de generar idolatría como a las imágenes. Muy al contrario el pendón representaba la reacción contra el abuso del emperador. Como representaba , en los alzamientos por proclamación de nuestra edad media, la autonomía concejil frente al poder de los nobles o  real. Después de lo cual nadie puede infravalorar los pendones parroquiales leoneses ni confundirlos con una antigualla costumbrista..

En Santa María de Letrán existió un mosaico en el cual San Pedro entregaba al papa ( León III ) una estola y al emperador (Carlomagno) un pendón. Esta imagen ilustra perfectamente el sentido de los dos poderes (papado y emperador) sometidos al ideario cristiano que los unifica. Esto lo entendía el paisano leonés cuando alzaba el pendón por un nuevo rey, al que le exigía catolicismo militante.

Lo que queda claro meridianamente es que los pendones son “más que folclore”, por lo tanto debemos tener cuidado de no confundirlos con una prenda de indumentaria más. Porque la indumentaria es por sí misma efímera en manos de la moda, sin embargo el pendón ha sobrevivido a modas y a siglos. Esta supervivencia radica en el apego del hombre por los símbolos. Vaciar al pendón de contenido histórico y simbólico sería una irresponsabilidad imperdonable. Convertirlo en una rareza que se exhibe como se exhibe la viga de un lagar demostrando lo macho que era el abuelo, es una trivialización que demuestra lo  poco que se ha estudiado la historia.

Alonso Cano en su “Cristo de la Clemencia” coloca entre el Cristo en primer plano y el fondo arquitectónico del palacio de Loeches  un pendón que destaca sobre el conjunto, como representando al pueblo que ha condenado al Cristo que observa clementemente al carpintero preparando la Cruz.

En el museo de la I. parroquial de Cuadros están depositadas los pendones de las cofradías y las pendonetas. Se conservan en muy buen estado algunos(los grandes). Las pendonetas están muy deterioradas pero siguen teniendo valor testimonial. Uno de los grandes tiene el típico damasco del XIX con figura de dos granados, el otro tiene pequeñas cruces como dibujo.

Con ello tenemos la gama completa de enseñas religiosas ya que también están los estandartes de las Hijas de María y del Corazón de Jesús. La pieza de más valor vexilográfico es el unbralium (sombrilla) que acompañaba al Viático. Esta sombrilla es indicativa de máxima dignidad personal. La llevan los Pontífices en sus escudos y en las ceremonias solemnes (conopeo) con los colores eclesiásticos coronada por un globo, una cruz y flecos de oro, aquí se usaba como máxima solemnidad para el Santísimo en color púrpura, con bola, cruz y flecos dorados. 

Cuadro conservado en el Senado en el que se representa al patriarca de Constantinopla (Según otros el emperador Andrónico II paleólogo) recibiendo honores, bajo  conopeo.

Se trae aquí para ahorrar su descripción.

La Iglesia pretendió sin éxito que los pendones procesionaran detrás de la Cruz. Siempre fue más partidaria de los estandartes en forma de cruz (En Cabanillas se conserva estandarte de Cofradía de Bendito Cristo) y contraria a los estandartes en “forma militar”. Cascantes conserva este formato con estructura en forma de Cruz, los brazos de la horquilla caen verticalmente  y es bueno que así sea, porque esta rareza tiene soporte histórico. La cuestión en León y toda su antigua diócesis (mayor que la actual) se solventó poniendo una cruz en el copete de la vara. Razones de tipo práctico también aconsejan que el pendón, dado su tamaño, vaya en cabeza con distancia suficiente para maniobrarlo sin sobresaltos de la concurrencia.  

En León los pendones de las Ordenes militares pagaban (s.XVI) a la capilla real por las funciones religiosas a las que acudían. También consta en los archivos de Cuadros que alguna vez se pagó por portar el pendón, si bien en los tiempos modernos portar el pendón era considerado un honor por lo que no faltaban voluntarios.

No todo fueron pegas por parte de la Iglesia. Hubo también acérrimos defensores. Antonio Lobera y Abio (1856) apoyándose en Durando(estudioso de los ritos romanos) también los remonta a Constantino, lo cual puede parecer exagerado, además dice que:

“significan la victoria de Cristo sobre el Demonio. Por este motivo se canta en cuaresma el himno vexila regis prodent  (los estandartes del rey aparecen y tremolan, el misterio de la Cruz resplandece). Los estandartes y pendones en las procesiones sirven para alistar bajo ellos como banderas de la Fe a todos los soldados de la milicia de Cristo. Isaías (cap. 11): Elevavit signum in nationes et congregavit. El pendón recogido significa a Cristo clavado en la Cruz. Enarbolados y tendidos al aire representan a Cristo significan seguido por los fieles como lo siguieron los santos y los justos”

Esto que puede parecer un exceso verbal de los autores barrocos no está muy lejos de la doctrina católica actual. En Catecismo de 1992 se asocia el himno “vexila regis” con la Cruz (617) y (550). 

El asta del “pendón de Cisneros” es el tipo “T” con Cruz de dos travesaños rematando, esto parece una consecuencia del rigor del cardenal, pues la Iglesia siempre fue más partidaria de los vexila en forma de Cruz que de los que tiene forma militar.

Con el establecimiento de los ejércitos modernos, su sistema de quintas y los uniformes perdió utilidad el pendón como instrumento de  aclamación y de identificación, porque las levas eran llevadas más administrativamente, no quedando lugar ni opción a la adhesión espontánea.

En el Concilio de León (año 1020) se indica cómo deben acudir los concejos con su seña a la fonsadera cuando sean llamados a amparar al rey. En las vidrieras de la catedral está admirablemente documentada la reverencia que el pueblo sentía por sus pendones, en los que predomina el color carmesí y siempre están coronados por una cruz. En este caso apreciamos que el que está en primer plano es del tipo alargado y lleva sobrepuesta la figura de la Virgen del Camino.

Desde el siglo XII, traídos a Europa por los cruzados, de ahí la abundancia de telas orientales, su uso ha sido ininterumpido. Aunque en un principio representaran un linaje, un concejo o una nación, hubo un momento, con las guerras de religión, a partir del cual  se emplearon para representar una creencia.

Pasaron entonces a ser estandarte de un grupo humano, que se mira en su pendón reforzando los lazos sentimentales de orgullo local. Por ello hay ermitas y santuarios que tienen pendón como Camposagrado aunque nunca hayan sido lugar ni villa, no obstante Benllera y Rioseco levantan el suyo propio en sus manifestaciones religiosas del santuario. El día de San Bartolomé acudían ambos pueblos cumpliendo un voto antiguo ante el altar de dicho santo que aún existe. En otros casos los pendones de las ermitas son antiguos pendones parroquiales que se relegan para la función de romería, puesto que es el concejo quien promueve la romería. El sentido de vínculo pendón-pueblo era tal que en algunos casos los conjuros de tempestades se hacían solemnemente, procesionando con pendón. Una de las últimas grandes concentraciones de pendones en la ribera del Bernesga tuvo lugar con motivo de una misión que Don Angel Ordás promovió para revitalizar Camposagrado en el 1900.

La conclusión de esta disgresión es que el pendón es en sí mismo un elemento histórico de primer orden y que debemos  potenciarlo, por la belleza de su contemplación y por sentido de la responsabilidad histórica. Es también un distintivo de lo leonés y del tipo de concejo leonés.

Es el valor cívico- representativo el que se se ha perdido con el tiempo, lamentablemente.

Cadenas Vicent opina :

“Los pueblos tienen pleno derecho a usar los pendones y sin dañar a nadie proporcionan una nota particular a cada uno de ellos”

Es de destacar aquí el pendón de Lorenzana, cuyas franjas son verticales y llevan un escudo. Ambas cosas son rarísimas. La verticalidad dificultaría al identificación desde la distancia, el escudo encaja mal con la autonomía concejil. Podríamos especular que las personas que costeaban las nuevas telas tenían tendencia a dejar su nombre bordado, en este sentido el escudo sería una manera de dejar claro quien lo costeó.

Técnicamente el de Lorenzana lo describiríamos como “bandado en vertical”. Actualmente inexistente.

 El de Cuadros lo describiríamos como  “terciado en horizontal de sinople y gules”.

La Seca con cinco bandas en verde y carmesí. Cascantes igual pero con una banda amarilla. Retaurado recientemente..Cabanillas incorpora una banda amarilla, según unos relacionada con los “caballeros de la banda”, alguno de los cuales estaría entre los fundadores. Según otros en relación con pasadas riquezas. Ambas cosas parecen muy imaginativas, porque la banda si se utilizó en las banderas colocada en diagonal y la riqueza  aunque existe un documento que menciona el Monte Aureo en Cabanillas” suponerle riqueza es una interpretación algo benévola. Valsemana color  carmesí. con una cruz en el medio de pasamanería, añadida recientemente.

Estas enseñas han pasado por todo tipo de episodios. Han sido aprovechados para cortinas, han desaparecido….. Casos ha habido que  encargó el presidente uno nuevo por desaparición del viejo y la Junta no le acepta el costo por lo que tiene que pagarlo de su bolsillo. Etc…

El día del Corpus era también ocasión para procesionarlo. En Llanos tenían la curiosa costumbre de procesionar alrededor de la iglesia, en un sentido las mozas con la patrona y en el sentido contrario les iban al encuentro con el pendón los mozos. Al encontrarse las dos comitivas el pendón hacía una reverencia describiendo una Cruz, en un acto cargado de simbolismo. El Pueblo-pendón traza una Cruz en el aire ante la Madre del Crucificado, lo que equivale a honrarla con la mención de su Hijo. Estos conceptos son captados por las gentes de manera intuitiva y muy apreciados como rito colectivo.

En épocas ya olvidadas portar el pendón requería una selección previa de mozos. Para ello se hacían retos a ver quien lo llevaba mejor, estos retos consistían en llevarlo con una mano, sin manos, con alguien encaramado en la vara, etc…  Pedro Trapiello nos cuenta de una rogativa que se llevaba a pulso, esto es sin apoyar en el cinto. Durante la época medieval el portador del pendón tenía entre sus funciones arengar a sus compañeros en el combate.

Marquina en la letra que escribió para el himno nacional incluye estos versos:

“Soberana luz

que es oro

en tu pendón.”

Como se ve la acepción que se emplea aquí es la de “enseña” en sentido general. Sabido es que Marquina conocía muy bien la Historia de España y su afición al teatro histórico. Por ello captó muy bien el concepto  de pendón como sinónimo de emblema, abarcando bandera, estandarte, etc….. Ese concepto amplio es el utilizado en los pendones parroquiales, sin embargo los eruditos ocasionales se empeñan en clasificar y tipificar por medidas y formas. Estas clasificaciones resultan inútiles cuando se amplía la muestra, porque las formas, colores y tamaños son prácticamente infinitas, como corresponde a los infinitos lugares y circunstancia en las que se construyeron. Sin embargo tienen en común la de ser valorados como símbolo por una comunidad.

Angel Saavedra (D.deR.) en “El estandarte ante todo”:

Cuando el aterrador fantasma

se ve venir a lo lejos

los pendones invencibles

e los tercios españoles.”

O aquel otro en “El paso honroso”

De una grandísima victoria

que contra los pendones africanos

cobrando nombre eterno y alta gloria.

……………….

Que en honra suya y gloria del estado

ejecuté siguiendo tus pendones

……………….

En la imagen siguiente vemos al pendón de Carbajal luciendo junto a la torre de Cabanillas . Esta función de embajadores entre pueblos es otra de las admirables tareas para las que sirven .

Los pendones parroquiales, en cierta medida son símbolos vigentes, han encabezado  las procesiones solemnes y han emocionado los corazones siendo portados con orgullo  por brazos forjados con el arado y la guadaña. Sus dimensiones son formidables de forma que el portador del pendón necesita un auxiliar que le ayuda con un cordón atado al extremo superior, que hace las veces de contrapeso cuando  el viento arrecia o para izarlo y arriarlo (alzarlo y bajarlo). El mástil recuerda la forma de una lanza apoyándose en el cinto de quien lo enarbola por medio de un trabadero en forma de “L” invertida. Este mástil está dotado de acanaluduras que permiten mayor dominio. Las manos que lo portan no abarcan el palo completamente sino que lo cogen en forma de tenaza, incrustando las yemas de los dedos por las acanaladuras De esta forma se domina contra las acometidas del viento y en los pasos de cables. También se admiten alardes consistentes en manejarlo sólo sobre una mano, sólo sobre el cinto sin manos, de rodillas, bailándolo  manteniéndolo en equilibrio mientras se avanza un hombre sólo. etc…. En algunos casos se usa correaje en lugar de cinto. Estas costumbres aún se pueden ver en La Bañeza, Vega del Condado, Pandorado, Castrontierra.

*** 

El pendón de Cuadros presidió los actos solemnes de la última reforma.

Escoltado por la banderas Vaticana, española, autonómica castellanoleonesa, provincial leonesa y municipal.

El rojo significa lugar de realengo y el verde(sinople) valor, esperanza. Originariamente debió tener borlas indicativas de rango pero se han perdido. Quedan unas trazas de un copete con hilos azules o morados.

Este que contemplamos en Cuadros es un resto de otro anterior mucho mayor.

Sin embargo el pendón de Santibáñez si conserva las cintas en su copete, según los lugareños son premios recibidos. Observándolas detenidamente y al tacto  podría pensarse que cumplían por lo menos algunas de ellas la función de copete. Este pendón de Santibáñez es totalmente rojo al igual que el de Valsemana,(Cerezales,Nistal,Valle de Casas,Benazolve,San Cebrian,Renedo). En Santibáñez aun se conserva interés por el pendón y es sacado con orgullo, deben los vecinos animar a los jóvenes para que conserven y promuevan su lucimiento ya que su envergadura y su color lo hacen muy interesante. Cuentan algunos viejos que en Santibáñez el pendón siempre se llevaba “a pulso”

Preparando para el alzamiento

  Santibáñez incorporándose a la concentración en Cabanillas 2004.Estas concentraciones y su entrada en el pueblo uno a uno son mas auténticas que ninguna otra exhibición puesto que la finalidad primordial del pendón era identificar a los mozos que se presentaban a fonsadera.

Sobre la torre de Cabanillas los pendones de Carbajal y La Virgen del Camino. Especialmente éste  por el tamaño de su tela (4×5 aprox.) y su combinación de colores incorporando el color oro además del verde y el carmesí en una mezcla poco frecuente.(Cabanillas 2004)

En Villabalter conservan la “sana costumbre de lucir dos pendones uno oficial y otro para los jóvenes que de esta manera se van familiarizando con su manejo.(Imagen tomada en Cabanillas 2004)

Modernamente también en Cuadros se ha confeccionado un pendón infantil que ha sido acogido con entusiasmo por jovenes y menos jóvenes.

Algún autor barroco llamó a los pendones “católicos tafetanes”

El sentimiento de comunidad estaba muy arraigado hasta el punto de que según nos cuenta Elías López Morán (1896) era corriente que las tardes de juegos entre los mozos comenzaran al grito de :

¡¡¡¡¡El pueblo de (…..) contra España entera a correr, luchar y tirar la barra!!!!!! Este grito era un reto a los forasteros que se veían obligados a defender el buen nombre de sus respectivos lugares.

La dificultad actual para el manejo del pendón radica en los cables del tendido eléctrico y telefónico. Los dos pendoneros deben coordinarse eficazmente, con muy pocas palabras y muy bajas se entienden de forma que la procesión que les sigue  tiene silencio para sus cánticos. Cobra especial importancia el remero cuya función fue compensar la fuerza del viento pero actualmente su mayor cometido es controlar la bajada y posterior alzado. Los portadores del pendón tuvieron cierto halo de héroes locales, de forma que años después de haber fallecido de viejos, todavía se recuerda en Cuadros a Jacinto y a Pedro el de Rosa por su manera gallarda de llevar el pendón.

Para portar el pendón no hace falta ninguna habilidad fuera de lo común. Basta con estar avisado sobre la técnica básica:

*Aunque se puede llevar sobre un cinto fuerte normal, este quedaría inservible, por ello conviene usar el que tiene preparado, porque tiene resistencia probada. No es necesario correaje.

*El alzado se hace con tres personas, una hace tope con el pie en el cuento de la vara, otra  tira del remo(cordón) y el que hace de alférez una vez que está el pendón vertical lo eleva a pulso hasta colocarlo sobre su cinto con la vigilancia de quien hizo el tope que ya estará libre para asegurar que el trabadero queda sobre el cinto y no sobre el pantalón.

*Las acanaladuras de la vara facilitan el agarre de la mano. Esta debe hacer un efecto tenaza metiendo los dedos por los relieves

*El Pendón precede a la procesión con distancia suficiente como para permitirle maniobrar sin riesgo . Se suele reprochar a los alférez (portadores del pendón) que se distancian demasiado, sin embargo es necesaria esta distancia para fijar su atención en los obstáculos que encuentra sin distraerse con el público que procesiona.

*Ante un cable los pies del portapendón deben permanecer lo más perpendiculares  posible al tendido. El remero dosifica la bajada y a una indicación del alférez comienza el alzamiento de nuevo. Al ir rematados por una Cruz, que puede engancharse, no debe rozarse el cable. Si los pies del alférez se colocan paralelos al cable, el peso en la bajada vencería al portador con riesgo de caída, hacia adelante. Por lo tanto es la cadera la que controla el movimiento, haciendo de pivote. Entender este principio es fundamental.

*El Pendón espera a un lado de la puerta de la iglesia, normalmente el derecho, la entrada de todos los asistentes, que pasan bajo su tela  en silencio respetuoso, porque es símbolo de la comunidad. Cuando pasa el Santo este silencio tiene el sentido de acatamiento al patrón, el pendón de abate(inclina ligeramente). En momentos de bendición solemne como en las rogativas el pendón debe saludar inclinándose ligeramente en el momento de la bendición..

*Acabado el acto, un lugar digno y visible debe ser el reposo del pendón. Nunca un trastero ni un lugar oscuro, para que sirva de testigo mudo de la conciencia de pueblo

*Las personas que se encargan del pendón deben ser conscientes de que están administrando un símbolo, por lo tanto deben tratarlo con la seriedad que merece. Sabedores de que es un orgullo y una obligación para los naturales empuñarlo.

Un buen fondo de escritorio

¿Por qué el Pendón viejo de Cuadros es mocho?

Efectivamente, el pendón de Cuadros no lleva una Cruz en su copete. Este hecho es consecuencia de un incidente ocurrido en los años 60. En una procesión solemne el portador del pendón perdió el control al pasar unos cables dando la cruz contra la “Casa de Irene”, se partió  y cayó al suelo con el tintineo característico. Gran revuelo, interrupción de los cánticos, bochorno para el mozo que hacía de alférez…. El Sacerdote que presidía la procesión intentó reconducir la situación reprochando al mozo públicamente su poco cuidado. Esta reprimenda en público era más de lo que el portapendón podía soportar, herido su orgullo y convencido de que había sido recriminado injustamente posó el pendón contra la pared de “casa Basilio” y renunció a continuar su labor. Momentos tensos ya que ningún mozo osaría reemplazar al agraviado. Finalmente el buen criterio se impuso y fueron los propios mozos los que obligaron al agraviado a retomar la insignia. En la siguiente procesión con pendón, el párroco en un intento por rehabilitar al agraviado, haciendo uso de su autoridad dio órdenes tajantes al mozo para que se encargara de volver a alzar el pendón en la procesión. En vano insistió el cura ya que la negativa del  mozo fue rotunda. El párroco para salvar el principio de autoridad le ofreció al mozo en cuestión una alternativa: tocar las campanas. El mozo se puso a tocar las campanas “obedientemente“. Terminó la procesión, entraron todos a la iglesia, comenzó la misa, pero nuestro mozo no paró de tocar las campanas hasta que tuvo que subir el cura al campanario y mandarle parar. Así quedó claro quien mandaba, y que era obedecido al pie de la letra, a menos que se excediera en la reprimenda en cuyo caso la negación a obedecer era rotunda. Esta manera de defender la libertad individual y de exigir a la autoridad “maneras” en el ejercicio de sus funciones indica hasta qué punto el individuo tenía muy arraigado el concepto de dignidad, aunque no conociera esa palabra. La negativa a portar el pendón la  ha mantenido el resto de su vida, contando el incidente hoy día transcurridos cincuenta años, manteniendo que fue tratado injustamente y que si terminó aquella procesión portando el pendón fue a ruego de sus amigos, no por exigencia autoritaria. anima a sus nietos a pujar y les aconseja, pero él ni se acerca.

“Tremolan desplegadas las banderas

Y relumbran gallardas las cimeras..”                       (Espronceda)

Actualmente se le ha añadido una Cruz “de circunstancias” con el fin de dejar claro su carácter de enseña militar cristianizada para tener cabida en las funciones religiosas. 

Estas dos  imágenes no son de Cuadros pero se traen aquí como llamamiento a los cuadrenses jóvenes y deportistas, para que retomen esta tradición de engargar y bailar el pendón.

Las exhibiciones con el mentón son muy arriesgadas. No debe colocarse la Vara del pendón nunca por encima del cinto. En el año 1929 se produjo un accidente fatal en un pueblo de la Ribera que debe servir de recordatorio para combinar las vistosidad con los criterios actuales de seguridad. Por ello la regla de oro es que el extremo inferior del mástil (tradicionalmente llamado cuento) no debe estar nunca más alto que el vientre del portapendón. De esta manera aunque exista un error o fallo nunca golpeará sobre el cuerpo del alférez.

Por ello si se pretende hacer alardes basta con engargar por el pendón o bailarlo sin manos pero nunca elevado más alto que el cinto………

En la imagen el pendón de Cuadros entra en Santibáñez y se dirige a una concentración. Por entrar enarbolado, va precedido de un vecino del pueblo anfitrión que hace de introductor y de garantía en señal amistosa

Engargando por la vara, es un alarde, los compañeros hacen de base y a la vez de colchón, si hay caída o las fuerzas abandonan al trepador y se deja caer palo abajo.Esta operación entraña riesgo de que se parta el palo. Para  evitarlo es muy importante mantenerlo vertical. Aunque al rodear la tela al palo como un calcetín ésta queda reforzada y evita las astillas pero no debe descuidarse el personal, especialmente al engargar a pulso (sin pies) pues el cimbreo es grande y el palo puede convertirse en cuchillos si se astilla.

Dicen los viejos que hubo pendones de 15 metros de vara. Aunque no podemos saber si esto era una exageración o una realidad. Actualmente los mayores tienen 12 metros.

Cruz cimera de pendón (Camposagrado)

Capítulo aparte merecen las cruces en Ponferrada. Cada pendón lleva en su cimera el anagrama de su santo patrón, “VC” sobre la Cruz  la parroquia  Virgen del Carmen, “C” las Concepcionistas, “X” la de San Andrés, etc….Por lo tanto no se puede decir que la Cruz se coloque en el punto más alto del pendón. El observador desde el suelo sólo ve el anagrama, quedando la Cruz en segundo plano. En el caso de San Andrés podría decirse que si es una cruz la que preside el pendón, pero está claro que no es la CRUZ sino la muy respetable de San Andrés. Por lo tanto el concepto de Pendón-concejo, en este caso concreto habría que revisarlo y sustituirlo por el de Pendón-parroquia. Este segundo concepto no es contrario al anterior desde el punto de vista religioso, ya que “donde hay dos o más en mi nombre….” sin embargo casa mal con el aspecto pendón-concejo sustituyendo concejo y su connotación política, por parroquia en su aspecto social.

Si hemos de buscar una justificación a esta manera de ver las cosas podríamos apoyarnos en los poblamientos medievales, donde distintas comunidades poblaban un pueblo, originando distintas parroquias muy cohexionadas internamente porque agrupaban a pobladores de la misma  procedencia.

Las acanaladuras del mástil facilitan el agarre de la mano. En la imagen  siguiente (tomada a través de un cristal) se aprecia otro uso de las acanaladuras: la nariz del portapendón mantiene en equilibrio la vara, las manos separadas en cruz el pendón se sujeta sólo sobre el cinto y el “morro”. Este joven es natural de Armunia, tiene 18 años y arranca los mayores aplausos.

El gancho o trabadero debe apoyarse en el cinto, con el fin de dedicar todo el esfuerzo a contrarrestar el viento y los cables.Es frecuente que tenga dos trabaderos opuestos, para de esta forma facilitar el relevo entre portadores que poniéndose barriga contra barriga cambia de cinto el palo si apenas percibirlo los presentes y sin detener la procesión.

Sin necesidad de dar un curso de protocolo, este paisano planta el pendón mientras la procesión se recoge en la iglesia. Es el pueblo que desfila bajo el símbolo de su “jurisdición sobre sí“. ¡Tantos cabellos canosos!… deberán encontrar la manera de trasmitir estos conceptos a los jóvenes.Este pendón de Camposagrado nos ofrece el interesante detalle de estar fechado (1918). Con lo cual datamos las telas cuyo tema es unos granados. Además de la fecha , un generoso bordado nos informa del motivo por el cual se confeccionó el pendón, en recuerdo de personaje ilustre local.La anotación en la tela o cualquier otra marca, son raras además de discutible oportunidad, ya que los personalismos están reñidos con estas instituciones.

Portar el pendón sobre  una mano es un alarde frecuente

El último caso en el que se empleó un pendón como estandarte guerrero se produjo en Villafranca del Bierzo, durante la francesada. El llamado “pendón de María Manuela” se guardaba en un arcón de Sándalo y fue adoptado como enseña por una partida de civiles alzados en armas, bajo la dirección de un hidalgo. María Manuela fue una heroina que aglutinó a sus paisanos en una expedición en la que los pedáneos hacían de caudillos.

“Sacare del arcón de sándalo

el Pendón de Lanzas

con la cruz de San Andrés

en los bordes estampada.

La colocare en un mástil

a los vientos tremolada

y que vea Bonaparte

que aquí hay mujeres de casta.”

Dentro de la generalidad verde y roja se dan también colores, combinaciones,y tipos de tela diversos.

El pendón de La seca guarda muchas similitudes con el de Benllera que se usa en Camposagrado. Son del tipo cuadrado con cinco bandas. Sin embargo el de Cuadros es más largo que ancho, un tercio de anchura respecto de su longitud. Son los dos tipos básicos. Las dos formas ondean al viento  admirablemente aunque su vista difiere, en el alargado cobra esplendor cuando el aire lo despliega en toda su largura(Cuadros,Aldea del Puente,Cembranos,Mondegranes,Cistierna,Trobajo).

El cuadrado hace aparecer a quien lo porta como un Hércules pues su estatura se aminora en proporción con el estandarte que lleva.

También podríamos clasificarlos entre el grupo cuyas telas  miden 3×3 porque los lienzos son de 160 cm con lo cual lo más socorrido es repartirlo en tres listas de 55cm la pieza. Necesitamos por lo tanto dos piezas de 3 mts una roja y otra verde para obtener un tamaño aceptable con seis listas de 55 cmts..

Otro tipo son los que tienen 4 x 4 mts de tela con lo cual constan de más listas.

El mástil más corriente es el de 8 metros, los cordones rondan los 20 mts.

Cuando se contemplan concentraciones de pendones, es inevitable pensar en las llamadas a “fonsadera” a las que cada lugar acudía con su enseña. Aquellos movimientos eran presagio de guerra pero hoy, nunca lo valoraremos bastante, estas concentraciones son anuncio de convivencia y reflexión histórica, más elocuentes y didácticas que muchas horas lectivas. Hay más carga cívica en esta imagen que en muchos discursos huecos o en muchas campañas publicitarias pretendidamente formadoras de opinión.

 

Muestra de tela correspondiente al pendón viejo de Cuadros. Es un damasco “de granados” color verde aunque decolorado. A falta de un análisis de las fibra que se está realizando esta franja verde, al tacto, parece componerse de gran porcentaje de algodón, la franja carmesí a primera vista parece estar compuesta en mayor proporción por seda.  Seda, con relieve también en seda, es el tejido más apropiado. Razones económicas y de presupuesto han impuesto las fibras sintéticas, el algodón y el rayón. Esta fibra, el rayón, es tenida por el sucedáneo más aceptable de la seda natural.  El tema ornamental de la imagen ha dejado de producirse comercialmente. Este modelo estuvo muy de moda durante el XIX. Lo comercializaba en exclusiva la casa Cancedo, originaria de Villablino. Una de sus características más raras es la longitud de la figura, muy larga en comparación con las que se hacen actualmente. Lo que en algunos casos se llama repetición, el  tamaño de la figura. Esta condición la hace muy indicada para esta función puesto que el lucimiento es mucho mayor al viento que con los modelos actuales cuyas telas tienen una cadencia de figura pensada para un respaldo de sillón más que para un pendón. Tampoco podemos olvidar que a la granada se le han dado todo tipo de significados iconográficos y heráldicos, aunque en este caso es dudoso que haya existido una pretensión más allá de la meramente representativa y solemnizadora. El color carmesí tiene algunos imitadores actuales  en estilo Luis XVI, pero el verde-sinople y el amarillo-oro han desaparecido de los catálogos. Sólo en tiendas muy especializadas , al precio de 233 € el metro se pueden obtener algo similar. Estas telas han quedado para funciones litúrgicas, entelado de palacios, tapizado de muebles muy ornamentales, fondo de vitrinas y poco más. Tales usos influyen en los diseños a la vez que  reducen su gama por razones económicas comerciales y de stockage.

La pasamanería que une las franjas (o listas) es metálica dorada, en forma de malla. Los madroños que lo festonean están hechos muy artesanalmente, a base de ovillos de hilos anudados y cortados por un extremo.

Por lo tanto esta tela es una pieza con valor histórico-textil digna de la mayor consideración.El de Santibáñez también tiene algunas bandas de este modelo. Asimismo el de Carbajal alguna banda también es de este modelo. En general las bandas que se van sustituyendo son de modelos comerciales actuales quedando este de granados en las bandas más antiguas.Los telares antiguos usaban un ancho de 60 cm., los actuales usan el doble ancho(120 cm.)

Para ver franja carmesí ampliada cliquear sobre la figura

“Si robles quieres podar, forca y pendón debes dejar”

Refrán alusivo a el esfuerzo que suponen cada una de las  tres faenas, hasta el punto de que son incompatibles pues cada una de por sí agota a cualquiera.

Comisión de Cuadros entrando solemnemente en Santibáñez, con música y pendón desplegado, precedidos por un representante del concejo de Santibáñez que hace las veces de introductor, para sumarse a su fiesta de San Juan 2004.

El pendón de Pobladura del Bernesga es de dimensiones formidables, con la particularidad de que entre las franjas no tiene pasamanería calada lo cual hace muy dificil su manejo.Otra característica es que la parte   inferior de la forqueta es más pequeña que la superior para que arrastre menos por el suelo. Cuatro metros y medio de altura de tela, sobre un palo de nueve metros.

La diferencia entre el asta vieja y la nueva de Cuadros,el paso de cinco metros y medio a siete. De pendoneta a pendón, el límite acordado está en seis metros.

Ceremonia de bendición de nueva tela en C. y Santibañez.Tela de granados s.XIX
Es poco frecuente ver a un portador llevando un pendón que no es el suyo, como en este caso que un cabanillense porta el pendón de Cuadros.Es un gesto amistoso que le permite valorar la mayor o menor dificultad en su manejo a la vez que pone a prueba la destreza de quien toma un asta que no es la suya , por primera vez.
En esta imagen se condensa una de las funciones del pendón, representar al pueblo en los rezos de rogativas.El riberiego contemplaba con ansiedad su cielo azul, las nubes que pasaban de largo….El siguiente paso sería una hambruna siDios no lo remedia, sólo quedaba rezar…………
La función de representación del concejo en las reuniones sigue teniendo operatividad hoy al menos en los eventos festivos.Pendones de Campo y Santibáñez,Cabanillas y Cuadros, ante la iglesia de Santibañez.

En nuevo pendón de Cuadros alzado en la Magdalena de 2005, procesionando en la fiesta de San Cipriano, asta de 7 metros y medio en madera de abeto, tela carmesí de seda natural al cien por cien estilo Luis XV, tela sinople de seda (y algodón porque los verdes actuales en seda total no tienen color heráldico) estilo Luis XVI, remos (cordones) en seda, copete en azul estilo imperio, cinta de la Junta vecinal en raso,cinta del Ayuntamiento bordado sobre moaré con anverso galón bordado en oro figuras de castillo y león con filete de la bandera nacional.

La combinación de colores está tomada del pendón viejo, retomando el amarillo como verde decolorado. La altura de siete metros viene condicionada por la altura de las casas y el tendido de cables, de forma que más de siete metros serían dificilmente manejables en zona urbana.La franja carmesí modelo Luis XV, la franja sinople modelo

El resultado  es un conjunto armonioso que ondea muy bien llenando de sano orgullo a los cuadrenses, que se sienten depositarios de una tradición admirable, constatando cómo en la ribera siguen “criandose” brazos y corazones fuertes   capaces de enarbolar la formidable enseña. Los ausentes deben ser conscientes de la importancia de este legado, apoyando a quienes lo promueven para que el desánimo o la sensación de soledad no les dominen y sigan reflejando nuestras retinas el cielo, los montes, cordillera y sedas al viento como reflejaron durante  siglos las de nuestros abuelos.El sentimiento de apego a la tierra hoy lo traducimos en ecología, el concejo(de conciliar)  vecinal y la hermandad entre concejos hoy lo llamamos paz social, el sentimiento de fidelidad ( bajo condición de buen gobierno) al rey hoy lo llamamos monarquía constitucional.Moraleja: en organización social está todo inventado…..

Dando la vuelta a la Iglesia en una procesión

Apoyado en la ermita de Cabanillas

 

En el milenario de Espinosa, junto al pendón de la ciudad de León

Camposagrado2006, rogativa de Junio. El pendón enrollado preside la campa

Camiseta de los pendonistas de Cuadros. El Bernesga ayuda a los forasteros a situarnos en el mapa.El lado frontal de la camiseta lleva el escudo tomado de lápida en la nave de los mártires (Mayorazgo ?)

El pendón de la ciudad de León, de pequeño tamaño, apropiado para ondearlo desde el balcón en las proclamaciones reales.

El pendón viejo de Cuadros ha sido restaurado y colgado en una pared de la iglesia. Posteriormente será cubierto con una tela protectora.

La imagen señera y familiar para los lugareños  de su pendón recuperado, es gratificante y aleccionadora invitando a la valoración de los objetos que duermen injustamente en los trasteros. La tendencia a eliminar de las paredes de las iglesia cosas superfluas, no cuadra con el pendón, pues éste de superfluo no tiene nada.

La concordancia con el entorno es total si lo contemplamos en perspectiva, sugiriendo la idea de pueblo

El fenómeno de los animadores que saltan frenéticamente junto al que lo baila es digno de consideración. Su función es mantener el ánimo de quien lleva el pendón, llevando su estado de ánimo a un estado de embriaguez que le mantiene concentrado en el baile desarrollando un sentido del ritmo y del equilibrio admirables, pues la vara mide diez metros, a merced del viento la tela, sin embargo se mantienen sobre el rejo y los pectorales.

Una imagen poco frecuente. Los mariachis cantan en honor de los pendones

El día del patrón San Cipriano, ondea los pendones, dando la bienvenida en el “petril” a todos

Sancho,conde de Saldaña, a Alfonso II :

Vive, señor, muy seguro;

 pon el pendón en el muro.

Antonio Mira de Amescua,1616

“Las desgracias del rey Alfonso el II”

                                                                            

Las concentraciones de pendones, hacen aflorar sentimientos de sano orgullo en las gentes que espontáneamente colocan las pendonetas en lo más alto, inclinan el pendón al sonar el himno o anudan los pendones en un gesto de hermanamiento

 

Un ejemplo de la acepción de pendón de lanza, resto histórico de usos anteriores, es el uso que se le da en los desfiles de gala, por la caballería de la G. Civil, Policía, etc…

El pendón en manos del Resucitado, como símbolo del triunfo, aparece en multitud de obras artísticas de todos los tiempos y lugares. En la imagen tapiz de Los Uficci,Florencia.Existe una tendencia muy extendida entre los comentaristas leoneses a minimizar la componente religiosa y a enfatizar la componente civil. La realidad es que estas dos realidades eran inseparables, no se entendía lo de “separación de poderes” que hoy damos por supuesto en todas las actividades públicas. A la inversa, los tercios ya tomaron por patrona a la Inmaculada siglos antes de que esta fuera dogma, lo cual demuestra que la fusión religión-milicia-civil era un hecho, no entendiéndose uno sin los otros.

 

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