Cuadros | Casa agrícola en la Edad Media
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Casa agrícola en la Edad Media

LA CASA

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Tradicionalmente,  huella astur, la mujer era la administradora de la casa y de la tierra en un reparto de papeles que le adjudicaba al hombre las labores más pesadas y las relaciones de concejo con los vecinos. Hoy los roles han cambiado radicalmente, dando paso a un sistema de relaciones interpersonales igualitario. Esta imagen es un exponente de la  nueva realidad social.

Los manuales (Lebrun-Renaud) de equitación a principios de siglo recomendaban como revolucionario método curativo para las mujeres aquejadas de melancolía, mejillas pálidas o falta de apetito, la equitación. 

Modernas “Damas de Arintero” han tomado esta afición como deporte más por deleite que por prescripción médica. Las riendas en una mano y en la otra el trofeo, en pie  sobre el estribo, apoyando sólo el metatarso a galope largo, estalla de júbilo participando al público de su alegría.

Esta es la otra imagen, la pareja de vacas como capital familiar y el matrimonio en equipo trabajando duramente. Se adivina una mujer joven y guapa, con buen porte. Años 60.

 

La casa en la edad media

…….

“y atizaban el fuego con tarucos

fartos de rebrincar los rapazucos “

…….EGyC

En Cuadros y su comarca decir casa tradicionalmente ha supuesto referirse la morada de las personas pero también a la explotación agraria con todo su entramado de ganados, aperos, pajares, leñeras y tenadas. En algunos casos se conseguían construcciones de indudable belleza a pesar de su sencillez como esta de Valsemana.

 Obsérvese que sobre la ventana se esboza un escudo sin labrar, que es la expresión genuina de Nobleza pues no vive de la ostentación de un hecho aislado ya pasado, que posiblemente realizó otra persona,  sino de un afán por hacer cosas meritorias, como si los blasones se caducaran y hubiera que ganarlos todos los días…..

Mención especial merecen las “velas de corzo” o “gabuzos” como medio de iluminación doméstica. Eran “varas de urz secas que colgadas verticalmente, con una longitud de 4 ó 5 varas y una anchura de 6 u ocho líneas, siempre rectas, sin corteza. Encendidas y cuidando de quitarles lo que se iba quemando daban una luz intensa, blanca y fuerte. Su peligro estaba en que provocaban incendios muy a menudo”. Este sistema se menciona en 1840 (Madoz)

Don Salustiano Posadilla con motivo de una polémica sobre las contribución territorial, publicó en el periódico “El Bernesga” (1880) sobre las características de casas en los pueblos de la provincia de León:

“Recorran los 1049 pueblos y verán muros construidos con barro y cantos rodados y las cubiertas de paja. Entren en la vivienda y les causará honda pena al ver el gallinero, establo, comedor, cocina y dormitorio suelen ser la misma estancia general, donde se albergan seres de tan diferente orden zoológico”.

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En Villalbura se puede apreciar la ruina de un techo con planta redondeada , estructura de madera sobre postes, cubil a la puerta para animales domésticos, cubierta de paja y una sola estancia que incluía el horno. Todo ello conforme a lo que se suele aceptar como prototipo de vivienda celta. El perro guardián es también un elemento etnográfico.

“Las casa son redondas, no tienen sala, ni cuadra, ni retrete, toda la casa es un solo aposento redondo, en ella están los hombres, los puercos y los bueyes, todo proindiviso. El hogar está en medio de esta apacible morada….Las dichas casa están cubiertas con cimborrios de fina paja.” (Eugenio Salazar S. XVI)

En fechas muy recientes, estos restos de Villalbura, la última casa ovalada de techo con anexo para el gocho y las gallinas, ha desaparecido bajo las ruedas de una explanadora para facilitar el  supuesto aparcamiento a los pocos coches que se atreven con estas cuestas. Es el triunfo del coche, invasor del patrimonio etnográfico.

En ocasiones muy señaladas se hacía una especie de apartado, a modo de tienda de campaña con telas, sábanas, formando una habitáculo en el que se administraba el Viático en el trance de la muerte. Este recuerdo todavía se conserva en algunas personas viejas que lo vieron de niños.

Tradicionalmente hasta los tiempos modernos, la explotación económica se realizaba en el mismo recinto, teniendo como centro el fuego y la olla o por lo menos el pote.

 Siempre en busca de la autarquía, horno de pan, telar, cuadras, lagar, pozo de agua potable, taller de reparación de aperos, reposo, tertulia en filandón, asistencia a ancianos y enfermos, la convivencia con los ganados era muy estrecha por lo que se les llegaba a querer realmente hasta el extremo de no venderlos por sentido de agradecimiento a los servicios que habían prestado a la casa……

“Por qué te secaste

Demonio de palero,

por qué te secaste

estando al pie del reguero”

“Leche e manteca

es el tu govierno

carne de sal seca

nabos en invierno”

Fray Diego de Valencia

Un refrán que refleja lo arraigada que estaba la autarquía rezaba así:

“Dios te libre de comer el pan que otro amase “

Había otro más optimista que hizo gracia a Richard F. en 1830, alusivo sin duda a que el pan no estorba nunca:

“La hogaza no embaraza”

o aquel otro(Badiola)

“pa dir y no golvere

más val no dire…”

Algunos muy mordaces y con poco miramiento(Badiola):

“Las mozas de barrio de arriba

son tetudas y barrigudas

cuando van pa la cama

tiran pedos como mulas”

Otros pretenden ser una norma de vida como este que propone a los hombres no abusar de la frecuencia en las relaciones sexuales:

Si quieres llegar a viejo….guarda el “aceite” en el pellejo.

En la economía familiar representaba un elemento importante conseguir excedentes que fueran vendibles en León. Esta es la causa primera de la existencia del poblamiento: abastecer a León.

Todavia se recuerdan personas de Villalbura que bajaban a León con dos o tres perdices, con el resultado de su venta se compraban el aceite y el azucar. Lo más curioso es que quien hacía este viaje reconoce que caminaba descalzo, para preservar las alpargatas nuevas.

 Esta imagen de 1840 se podría haber obtenido en 1940. El “riberiego” (así los llamaba Gil y Carrasco) con su carro y su aguijadatrae a León  grano, leña, madera, animales cebados, etc… de los que obtiene la liquidez económica que le es tan necesaria. El recorrido transcurre “por paisaje amenísimo y agraciado en extremo…interminables linares, prados y sotos de ribera…GyC. Opinión parecida le merece la vista de la ribera en 1877, al cronista (La Lealtad Española 14 Julio1877)del viaje de Alfonso XII:

“conjunto de frondosas arboledas, festoneadas por el tranquilo Bernesga, que se desliza entre ellas como cinta de plata”

El carro de vacas (o bueis, bueyes) como medio de transporte  omnipresente. La vaca a través de su ternero era también una fuente de ingresos. Al pie de las murallas romanas que respetaron los Suevos,Godos,Witiza, Leovigildo, destruyó Almanzor, reconstruyó Alfonso en tapiales a fuerza de hacenderas de los riberiegos, es inevitable pensar con el salmista:”de nada sirven los centinelas si Dios no protege a la ciudad……”

El aprovechamiento de los recursos era exhaustivo, tanto humanos, los niños y los ancianos buscaban labores acordes a sus fuerzas, como vegetales, una madera tenía como destino final la lumbre pero previamente sus hojas y su resistencia era aprovechada, los animales eran aprovechados desde que podían sujetar el yugo para tirar del trillo hasta que en su vejez se acecinaban, suponiendo que no fueran indultados en cuyo caso se le dejaba envejecer aunque no fuera productivo, esta situación se daba cuando el animal había sido compañero en los malos tiempos o cuando había tenido un gesto heroico con su dueño, como avisarle de un peligro o sacarle de un aprieto. 

La prestancia de los animales de labor era indicativo de la economía de sus dueños por lo que al ver la talla y estado de alimentación (pelaje) de un animal se podía diagnosticar la situación económica de su dueño. En las Riberas el verbo prestar, intransitivo, tiene el significado de satisfacer,cuando se dice que presta ver unas vacas enganchadas al carro, se quiere decir que la imagen es satisfactoria, bella, positiva.

Se llamaban melenas a las pieles que cubrían las cornales, protegiéndolas del agua y el sol con piel de perro. El poeta despechado del XVI, veía en los aperos inspiración amorosa:

“Y las cautivas melenas

con lazos tirantes crudos

son las mis entrañas llenas

de lazadas a docenas

y a cientos los ciegos nudos”.

Sobre el yugo también tenemos esta sorprendente figura:

“El Yugo que vos me uñisteis

significa y me ligasteis

y desque preso me visteis,

nunca más bien me quisisteis

ni con gracia me mirasteis…”

Las cornales (coyundas) y el sobeo, tienen su componente poética en un alarde de cultismo autóctono:

“Aquellas coyundas tres

forzadas a que trabajen

una vuestra gracia es

prudencia y beldad después

con que me ata vuestra imagen”

Las fuentes estaban abiertas, su agua se retenía en una poza  contigua para facilitar ser bebida por las vacas uñidas, en el cauce una pozada la embalsaba para que al soltarla pudiera servir de riego a frutales y huertos. Los caudales eran tan exiguos que si no había pozada, el terreno absorbía el agua antes de llegar al destino. En la imagen la fuente de San Martino (seca) en Cuadros. En torno a las fuentes había un espacio comunal que permitía la reunión de ganados para abrevar. El a agua de uso humano se tomaba con calderos directamente del manantial, era considerada potable si estaba clara y corriendo. El tapado, convirtiéndolas en caños, de las fuentes se realizó muy avanzado el siglo XX.

“La piedras que la circuyen

insertas por sus engastes

son trabajos que no huyen

y piedras que me destruyen

porque vos me las tirasteis”

“Los caudales manaderos,

como tienen por costumbre,

son mis ojos, que por veros

a sus rayos verdaderos,

el agua mata su lumbre”(A.L. Huerta de amores)

Esta es la pozada del Valle Valsemana. Ha llegado a nuestros día por que en sus últimos tiempos alguien la reparó con hormigón. Con este muro de menos de un metro se almacenaba el agua de un día para luego soltarla y regar los resecos praos.

El dicho de la tierra, indica cómo a veces el labrador se tenía que conformar con animales mediocres:

“Para un trote, cualquier caballo vale”

El asno,dócil,resistente y muy agradecido(económico de mantener) fue compañero imprescindible

La industria familiar corría a cargo de las mujeres, especialmente las de mayor edad o las abuelas que no disponían de agilidad para las labores en el campo, horas y horas tejiendo, haciendo calceta, remendando sobre remendado, dando la comida a los más pequeños, alimentando a las gallinas y a los cerdos, aportaban cierta función consejera sobre su clan y solían sobrevivir si los partos numerosos no tenían accidentes a algunos de sus hijos y a sus maridos porque las guerras y las calamidades acababan con buena parte de los mejores hombres.

Escriño para la harina.”Si no hay harina(pan) todo es mohina”. Este recipiente era muy valorado para conservar alimentos y preservarlos de los roedores.Los había de todos los tamaños desde uno de mano hasta más alto que una persona.

Estas matriarcas, resto etnográfico astur, ya Estrabón hablaba de que las mujeres entre los astures eran las responsables de la tierra,  eran depositarias del sentimiento religioso en la casa. San San Antonio se encargaba de la salud de los animales. La Virgen de Camposagrado de las desgracias humanas. 

En esta imagen de principios de siglo se condensa toda la vida de una casa de ribera. La madre carga la burra con saco de grano y las alforjas con alubias, emprendiendo su viaje a la capital. Con la venta de estos productos sacará el dinero justo para llevar a la niña al médico. Vestimentas de luto y a la espalda los chopos podados hasta la última hoja. La vaca que retorna al pueblo es morucha,poca carne y poca leche, pero muy resistente.

 En el cuadro “La segadora embarazada” (P.Cuadrado 1971) se refleja la abnegación de estas mujeres.

Su fe estaba basada en la Providencia Divina que disponía de vidas y haciendas de forma imprevisibles pero que había que aceptar. Eran frecuentes sus asistencias a novenas y misas en el convencimiento de que tenía que rezar por su prole. Su práctica religiosa se desarrollaba con oraciones aprendidas en la infancia, repetidas como fórmulas mágicas, a veces en latín incomprensible  y otras veces sentidas en castellano con toda la fuerza de su literalidad .

LAS  CRUCES

restrallapict0079 En el molino de Gelin sobre la puerta , una Cruz invoca protección divina para la industria
la_cas4bocois Al realizar  reforma en una casa cuya antigüedad es de varios siglos, sucesivas reformas han dejado huella en sus paredes, el operario hacía un hueco en la pared para que entrara la luz, con arreglo a los gustos actuales, se trataba de iluminar un rincón en un recodo de escalera. Al iluminarlo se apreció en la pared esta figura de Cruz sobre una torre. El trazo es muy esmerado, como si se hubiera hecho sobre el barro blando, pero cuidando los trazos muy bien, sobre la figura se ha encalado la pared lo cual da una idea de su antiguedad.

Cabe suponer que se hizo como talismán, para protección de la casa. Otra posibilidad es que al estar en lugar oscuro, alguien combatiera el miedo que le ocasionaba la oscuridad con esta figura.

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Esta Cruz está marcada sobre la que fue panera de San Cipriano, adosada a la ermita.

Está hecha con golpes de gubia, hasta conseguir una Cruz con basamento, apenas es perceptible para el observador. Su finalidad inicial era infundir respeto a los amigos de lo ajeno recordando que se trataba de una dependencia eclesiástica. Realmente custodiaba un tesoro, puesto que tras esta puerta había grano procedente de los diezmos, en mayor cantidad que la que podía cosechar individualmente un vecino.

Dicha dependencia fue requisada por la junta local, en tiempos de la desamortización de Mendizábal, la legalidad de esta medida era más que dudosa porque podía entenderse que era una parte de la ermita, cuya fábrica había ido exceptuada de la desamortización. “Por no enconar más los ánimos” que estaban muy revueltos, no se recurrió esta requisa con lo que la panera pasó a manos del concejo. Tiempo después fue vendida a un particular después de añadirle un corralín, para hacerla  más práctica  como casa.

Las THAU,  ¿Casualidad o creencia?

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A caballo entre lo casual, mero capricho estético y lo religioso rozando con lo mágico, en lugares distantes siempre muy visibles encontramos estas “Thau”. Si en algunos casos podría admitirse que son remates estéticos, licencias del albañil que con ellas marca su nivel profesional, en otros no parece que haya ninguna intención decorativa.

Ello nos da pie a pensar razonablemente si habría alguna personas o varias que atribuyeran a la “T” el significado taumatúrgico, la señal de los elegidos bíblica que luego siguió usándose a través de la iconografía de San Antón..

No debemos cometer el error de considerar a nuestros abuelos ignorantes de los textos bíblicos. Al contrario que ocurre actualmente el conocimiento de lo que se llamaba Historia Sagrada, la Biblia, era considerable. Añadiendo que en cada época el hombre se esfuerza por traducir a su escala diaria el mensaje religioso-mágico, con lo cual ideas que en una época nadie pone en duda en otra época son desechadas por erróneas.

Estas “T” en la ventana, vienen a decir:

“aquí vive gente temerosa de Dios, por lo tanto el demonio no tiene entrada”

El episodio bíblico al que se refiere, dicho muy resumidamente, hace mención al A.T. y al Apocalipsis. Un rey indignado por la maldad de sus súbditos, ordena matar a la mitad. Al hacer el recuento de su sentencia, observa que ha matado a muchos de los mejores y se han librado muchos de los malos. Cambia de táctica, marca con una “T” en la frente a los buenos para luego ordenar matar a todos los que no tengan esa señal. Este relato es usado como explicativo del Juicio Final, donde será juzgado cada cual. Los que estén en paz con el Rey, marcados por su vida de justos, se salvarán. Lo de tener una marca en la frente que ahora nos mueve a risa, no les parecía tan raro a nuestros antepasados porque en la frente  marcaban ellos a fuego las ovejas con el hierro del dueño.

San Antón, conocido de todos por su protección sobre los animales domésticos, llevaba colgada de su cuello una “T”, como lo lleva en la insignia de la cofradía de Cuadros. Como la “T” también fue usada para adivinación y orientación por las estrellas, no era del agrado de todos, porque bajo la apariencia bienintencionada, podía esconder una segunda finalidad no tan inocente…..Resultado que fue perdiendo uso como símbolo a medida que era sospechosa de encubrir prácticas adivinatorias poco recomendables.

Conociendo la historia de algunos dueños de las casas, muy religiosos y devotos, podemos conjeturar que su  colocación en las fachadas tiene un trasfondo conscientemente religioso, incluso aunque sus descendientes lo ignoren.

La marca en el dintel de la Salida de Egipto, los dioses precristianos de las casas, los lares romanos, siempre el hombre ha pedido protección divina para su casa. La colocación de ramos benditos en las cuadras y balcones, siempre con un fin protector.  Hoy hacemos un seguro y nos quedamos tan tranquilos.

Lo habitual era poner en lugar bien visible el año de la construcción y las iniciales del  promotor de la construcción.

En este caso las iniciales de la esposa J.O. intercalan un cáliz con una Hostia refulgente y una Cruz triunfante.Es evidente el fuerte componente religioso y la intención doctrinal. Si la “T” se prestaba a dobles interpretaciones no siempre claras, en este caso la  ortodoxia está salvada.

El nombre del esposo, escueto y claro, bajo el motivo religioso, tiene su encanto y define al titular como persona franca.

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La influencia de estas mujeres sobre la familia era beneficiosa representando un elemento de estabilidad familiar, consultorio psicológico y asistente social puesto que detentaban la propiedad rural hasta su muerte. Javier Collado defiende que los filandones (en Cuadros y las Omañas se llaman hilanderos), en los que predominaban las mujeres hilando, era la versión rural del estrado que para las clases nobles era la habitación dedicada al bordado y charla de las mujeres. F. Mellado (1843) afirma haber oído a campesinos leoneses, durante las reuniones “al amor de la lumbre” en las noches de invierno, hablar a sus compatriotas sobre Carlomagno “como si le hubieran conocido personalmente…”. En 1896 Luis López Morán nos confirma que a partir de Noviembre se hilaba la lana esquilada en Junio en los “hilanderos”. El programa típico de una sesión de filandón sería:

*Reunidos en la cocina de una casa, cuyo dueño se encarga de suministrar leña y acomodo a los invitados.

*Rezo del Rosario

*visitas esporádicas de los mozos que bromean con las mozas

*Relato de romances caballerescos, amorosos, milagrosos, apariciones de ánimas.

*Ocasionalmente un mozo lee una novela en voz alta

*Cuando la posición de “Las tres Marías” en el cielo lo indican todos se retiran  

Menas Alonso Llamas (1928) nos da una versión poco conocida de los hilanderos. Según este novelista estas reuniones tenía una componente poco menos que  bacanal, donde existía gran permisividad moral, hasta niveles que de  ninguna manera se tolerarían en los salones de las ciudades. Por los detalles que da se diría que llegó a conocerlos en pleno funcionamiento: “En una habitación que era cocina,comedor,gabinete y cuarto de dormir, mozos y mozas cantaban, bailaban y se palpaban los cuerpos con el beneplácito de los mayores….dormía a pierna suelta enseñándole unos globos lácteos con unos botones no muy limpios….La entrada de un cerdo gordo que apenas podía andar les despertó….”.Algo de desmadre debía haber para que en Astorga llegara a excomulgarse a quienes asistían a un filandón. Nos cuenta también que en las noches de Verano se oían los “ijujuúúúúuuu” que lanzaban al aire las mozas y los mozos por los campos, como llamada de reclamo erótico. Esto último parece algo novelero.

Este mismo autor nos cuenta que en su época eran escasas las sábanas y más escasos todavía “los pantalones de mujer” refiriéndose a la ropa interior femenina. Nos cuenta que el tejido local ya sólo se  empleaba  para quilmas.

Para indicar que una casa tenía mal futuro se decía:

“Tienen poca lana y menos lino”

 Concha Espina las considera ESFINGES que soportan imperturbables, las inclemencias meteorológicas, muertes, hambrunas, partos crianzas,  ausencias…… En los diplomas medievales, al lado del hombre se nombra a la mujer y se reconocen bienes raíces y  gananciales al 50%

Según Elías López Morán (1896), “las mujeres trabajan en competencia con los hombres(….)olvidadas heroínas que ni son cantadas por los poetas ni narradas por los historiadores. ¡Infelices esclavas, no del hombre sino de la ingrata tierra! Así como la mujer germana acompañaba al hombre en las batallas, la mujer montañesa le acompaña en el trabajo; si aquella lo hacía tejiendo la corona para cuando volviera victorioso, ésta lo hace a su lado contra las resistencias de la tierra..” “Quien conozca la vida de la mujer montañesa en León, no podrá por menos de sonreír al oír las quejas de algunas (…)  burguesas…”

Alguna coplas era reflejo de la relación entre géneros:

Los mozos para casarse

amorosos como la lana.

pero después de casados

anda la zurra-badana.

La predisposición social era contraria a la soltería:

Anduvístete alabando

que te daban a escoger,

y ahora te vas quedando

como fréjol sin cocer.

Algunas sentencias tenían un toque machista evidente:

El hombre porque haya paz

pierde de la su autoridad.

La mujer, porque haya guerra,

tiesa como una perra.

César Morán dice en 1925 que las mujeres visten “como vestiría la Castidad si bajara a la tierra”. “..la vida de estos aldeanos está más cerca de los patriarcas bíblicos que de las grande urbes” “..Son honrados, laboriosos, sencillos, hospitalarios, buenos cristianos y pobres..” 

 Generalmente el centeno se acarreaba en manojos, la cebada y el trigo a granel. En la imagen operación de descargar un carro de cebada. El problema del acarreo a granel (con el forcón para cargar y la forca para descargar) es que si llueve se moja con grandes probabilidades de que se apree(estropee) por no estar afejinao. La técnica para afejinar lograba una protección muy eficaz contra las nubes(tormentas).

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(1970)La presencia de la mujer en la trilla era absoluta. En la imagen una escena de trilla en los años 60.  La fejina formada con manojos de centeno en forma cónica. La aijada(de aguijada, porque tenía un aguijón metálico en la punta) era inseparable del trillador que debe conducir para que se deshaga la paja uniformemente. El carro equipado para acarrear en posición de  regalao, es decir  cómodo. Es curiosa cómo esta acepción de regalado=cómodo propia del régimen de vida humano se emplea aquí para indicar que no estorba, cómodamente apartado. El baleo no debe parar para recoger los granos y las pajas que son el producto de mucho trabajo. Baleo es una palabra de origen celta que significa retama, vara. Una vez más la raíz celta como en cambicio=palo curvo, con el que se arrastra al trillo. Los ganchos de volver la trilla y las ruedas de neumático son la tecnología máxima que puede soportar un labrador  corriente de ribera.

Afejinando en el codice de Alfonso X

 Quemando la era (1960) con el fin de  prepararla para las posteriores labores de trilla. Este quemado permitía que al barrer con el baleo no se desperdiciara ningún grano.

Sobre la limpia, Calderón en el Alcalde de Zalamea dice por boca de Crespo:

Allí el bieldo, hiriendo a soplos

el viento en ellos suave

deja en esta parte el grano

y la paja en la otra parte

El tiempo de convivencia era muy grande por lo que a veces la trilla era una escuela de convivencia. En estos largos ratos de convivencia es en los que Javier Collado dice que se refuerza el sentimiento de grupo que hace posible el funcionamiento armónico de Concejos y Hacenderas. En los lugares donde no hay períodos de convivencia, no hay hacenderas.  Los mayores tenían tiempo y ocasión para sus consejos. Su didáctica se componía de consejos lacónicos,  el que los recibía sabía que se trataban de sentencias para reflexionar del estilo, que implícitamente que estaba alterando el orden natural de las cosas, valía para una moza casadera, o para el que celebraba sus éxitos anticipadamente, pues sabido es que el Domingo de Ramos precede al de Pascua :

“Vas a hacer la Pascua antes que los Ramos……… “

Para atemperar los impulsos de los jóvenes se les invitaba constantemente al trabajo manual y a huir de jolgorios y holgazanerías, incluyendo un buen casorio, porque efectivamente un error en el casorio era desastroso. Estar parado de charla se consideraba una pérdida de tiempo: “Un tonto enreda a ciento, si le dan lugar y tiempo”…..

A las mozas se las prevenía contra los amores ligeros, en algunos casos contra la maternidad , que dada la mortalidad infantil (hasta del 50% en algunas épocas) comportaba  riegos evidentes:

En carreta de hierba

no voy contigo

que una vez en lo alto 

ya me he caído…….

rondandito, rondando

te pedí un beso

ahora tengo en casa siete chicuelos

 La mujer más valorada era la conocida e integrada en el estilo de vida porque se sabía que para sobrellevar aquella vida debía  estar muy entrenada, siendo sobretodo sana y abnegada. En las zarzuelas rurales se expresa este sentimiento con reiteración.

La Juliana 

es medio tontiza

pero es sana y rolliza

 como una manzana

……

La Clementa

que va cumplir los cuarenta

pero nadie diría

los años que cuenta

……..

La Jacoba

Hay que verla moviendo la escoba

o guisando en la ollas de barro

el lomo del guarro

!qué bien lo adoba!

 El hombre que las abuelas propugnaban era sano, trabajador y poco bebedor. 

Yo te abomino

porque el camino

que tu has tomao

es el de estarte,

siempre tumbao

y  levantarte

sólo pa echarte 

del otro lao

El Rastro es una costumbre ancestral consistente en unir con un sendero de paja a los dos contrayentes. Modernamente como no hay paja se hace con pintura.

Aunque la tendencia siempre concedía mucha importancia a la opinión de los padres, siempre hubo matrimonios por amor, un amor heroico, en el sentido que ese matrimonio sabía que no contaría con la ayuda de sus progenitores.

Un mozo, siglo XIX, se negaba en redondo a casarse con cierta moza. Los padres del mozo buscaron los buenos oficios de un vecino que gozaba de la confianza del mozo, para que dicho vecino le “hiciera entrar en razón”. El vecino mediador se hizo el encontradizo con el mozo cuando éste llevaba su burra del ramal. Al descubrir el objeto de la mediación, el mozo le increpó diciendo:

-Dice Ud. que hay que respetar los deseos de los padres. Estoy de acuerdo. ¿Si a Ud. le mandaran sus padres que se casara con esta burra, se casaría?  …

El mediador quedó perplejo y dio el asunto por concluido. Siendo viejo lo contaba como prueba de que la autoridad de los padres sobre los hijos tiene ciertos límites.

De la misma forma se conocen casos de mujeres que plantearon a sus padres ” o me caso con fulano o con ninguno”. Y lo cumplieron, no se casaron con ninguno. Este gesto es heroico porque las opciones eran pocas y la soltería femenina era sinónimo de apuros económicos.

También era habitual que el cura diera consejos tan concretos que delataban los vicios de los contrayentes. Así le dijo a una pareja ante el acompañamiento en el convite:

-“Creo que hemos hecho un buen matrimonio, aunque a Pepito, le gusta algo el vino”

La novia recién desposada puso cara de asombro y dijo:

-“Y yo sin saberlo, a pesar de ser vecinos……”

Aquella vida de estrecheces era terreno abonado para las coplas románticas de bandoleros que recorrían los pueblos grabándose en las memorias de las gentes a lo largo y ancho de España. Cuando el viajero encuentra una tumba de aquellos bandoleros recuerda inevitablemente que aquí yace un personaje cuyas andanzas, no siempre ejemplares, aunque hayan quedado como tales, fueron cantadas por nuestras abuelas. No importa que estemos en Sierra Morena, a800 km. , el personaje era tan familiar como el conde Olinos o Malbrou, con la diferencia de que “El pernales” resultaba más creíble.

Si en la casa había criados, la relación era familiar pero al fin y al cabo eran criados de pobres….

Estamos encerrando, no nos dan vino,

!Permita Dios que se vuelva

gorgojo el trigo!

Hablar en concejo era exponerse a las críticas de la comunidad por lo que sólo debían hablar los miembros de la familia que hicieran buen papel, montar caballo viejo desmerecía la elegancia del caballista y le haría quedar por cruel con el animal, perdería las carreras a las que le retaran y probablemente se caería en un tropezón del rucio lo cual era la risión del vecindario.

La mala fruta acaba despreciada y comida por los cuervos. Todo una filosofía de vida :

Ni hables en concejo

Ni montes caballo viejo

Ni des amor a mujer mala

pues todo  es, fruta rala 

Los nuevos tiempos han arrumbado estas consejas porque la realidad social es afortunadamente muy distinta, los niños se dedican a prepararse para su madurez y los ancianos viven sus recuerdos plácidamente administrando sus escasas fuerzas y recibiendo los cuidados médicos que la modernidad ha traído. No obstante se echa en falta la unión  familiar y la presencia de los seres queridos alrededor de la mesa. Algún consejo todavía podría venir bien, pero los viejos no se atreven a dar consejos porque el desarrollo de los acontecimientos ha sido tan veloz que ha trastornado sus esquemas y les parece mentira….El cambio ha sido tan drástico que han enmudecido las campanas que llamaban al Rosario……

Una de las historias más representativas que contaban las viejas,en plan aleccionador para inculcar el ahorro en los jóvenes:

Una pastora cuidaba un rebaño de cabras, confiada se distrajo con otra pastora, abandonó el rebaño. Cuando volvió al cabo de un rato el lobo había matado a todas la crías.Llegado el invierno no tenía carne para comer ni dinero con que comprarla y se lamentaba a grandes gritos:

¡”Cabritas de mi cabrital

quien os viera

por la puerta entrar”!

Campana de Valsemana

Las eras de La Seca, como las demás, han enmudecido, en la imagen una era particular en la que el caseto de aperos se mantiene en pie y el árbol plantado para dar sombra ya no refresca a los trilladores, porque éstos emigraron a la industria y las técnicas agrarias, algunas originarias del neolítico,  han dado paso la los nuevos tiempos.  En Valsemana, Cuadros, Santibáñez y Lorenzana, las eras eran un curioso ejemplo de uso de la superficie comunal en parcelas temporales, cuyo derecho de uso se hereda, dicho derecho sólo es ejercitable para la trilla y labores relacionadas.

  En los años 80 la agricultura de ribera basada en una pareja de vacas ya era un residuo etnográfico. El carro preparado para acarrear cereal o hierba y la ijada eran los campañeros inseparables del labrador.

La ijada aparece en el romancero como arma del villano. Le dice el Cid a Alfonso después del Juramento, advirtiéndole contra el perjurio:

“..Villanos mátente, Alfonso

villanos que no fidalgos;

mátente con aguijadas

no con lanzas y con dardos..”

La “salera”, medio  tronco  vaciado de palero que se aprovechaba como comedero para las ovejas. Algunas eran muy estrechas en cuyo caso su finalidad era exclusivamente para suministrar sal al ganado.

LA MÁQUINA.  Así era denominada, con mayúsculas, porque realmente era la única máquina que había incorporado el labrador. Con ella desapareció la mayor preocupación : que una vez recogido y trillado el grano, una tormenta o la falta de viento, inutilizaran el esfuerzo de un año.

La parva, montón de mies trillado listo para separar el grano de la paja ( llamada la limpia), representaba un anuncio de la culminación de la era. Mantener seca la parva requería técnica en su construcción. Si las viendadas(porción que se maneja con una vienda, que es un bieldo grande) no eran bien repartidas y la capa de polvo que formaba una película impermeabilizadora del rocío, se humedecía  interiormente, lo que suponía que germinaba el grano antes de ser  recogido. Por ello una parva era intocable. En castellano existe un refrán cuyo sentido originario es ignorado por quienes lo usan, pero que para un labrador de ribera o montaña era dogma :

“No jodas la parva ……”

O lo que es lo mismo, ” a ver si vas a estropear en un momento lo que ha costado mucho tiempo y sudor conseguir”

La máquina de limpiar se introdujo muy tardíamente en estos pagos. En 1786 ya la echaba de menos Joseph Towsend. Este viajero nos cuenta que fue introducida en Inglaterra desde Holanda y que hubo muchas dificultades para aceptarla porque algún clérigo dijo que “iba contra la providencia divina que era quien gobernaba las brisas favorables”. Espera J.T. que cuando se introduzca en este país leonés no pase lo mismo.

¿Por qué lloras vaquerillo?

¿Porque aquella vaquerilla del Sotillo…?

Siendo un rapaz de diez años….

¿Ya quieres probar los quereres….

que guardan tales engaños?

(GyG)

Las aves de corral eran un elemento imprescindible en la economía casera. Su rendimiento en huevos era bajísimo comparado con los que se obtienen industrialmente por eso eran  muy valorados. Su observación generaba numerosos tópicos que se usaban en el lenguaje diario:

Ser gallito: ser líder(despectivo)

Gallo que no canta algo tiene en la garganta:. Cuando preocupa el silencio de alguien

picotear como las gallinas: cuando no se tiene labor continua

más puta que las gallinas: alusivo ala facilidad para cambiar de gallo

como gallina en corral ajeno: encontarse desplazado en un ambiente

más hueco que una gallina clueca: cuando alguien es presumido o vanidoso

más hueco que una gallina con pollos: cuando alguien está legítimamente orgulloso

tener el cascarón pegado al culo: ser novato, como los pollos recien salidos del huevo

cuando seas padre comerás huevos, ahora que no lo eres chúpate el dedo: la dieta debe ser adaptada a la función de cada uno.

dejarlo desplumado: dejarlo sin dinero

no píes tanto: no te quejes

ser piante: quejoso sin motivo

más mierda que el palo un gallinero: estar muy sucio

corre las gallinas para que pongan huevos: ser impaciente

acostarse a la hora de las gallinas: acostarse pronto

hacer buen caldo: ser viejo

retorcerle el pescuezo: matar a una gallina

 métele el dedo en el culo a ver si tiene huevo: provocar a alguien para que hable

en un corral no puede haber dos gallos: cuando hay conflicto entre jefes

matar la gallina de los huevos de oro: abusar de una situación favorable estropeándola por avaricia

no has visto más allá de tu tapia: el que ha visto poco mundo

yo no soy ave de corral: yo no me conformo con lo que tengo

no lo cacarees: no lo cuentes a nadie

comer el trigo de un corral y poner el huevo en otro: el que hace gasto en un sitio y rendimiento en otro distinto

canta, canta , que de Navidad no pasas: cuando a alguien le espera un escarmiento

a ese pollo le pican las gallinas: hombre con poco carácter y cobarde con las mujeres

como el gallo de Morón: no se sabe a qué se dedica

cantó la gallina después de asada: ocurrió lo imprevisto

como el gallo de la Pasión: anunciar malos presagios

pío , pío, que yo no he sío: juego

cortarle la cresta:  quitarle sus pretensiones

cortar las alas( se hacía a las gallinas que volaban por encima de la tapia): pararle los pies

dar alas: animar

estar tocado del ala: tener problemas de mal arreglo

ser un gallina : ser cobarde

meter la zorra en el gallinero: poner a alguien en un cargo para destrozar la organización

poner la zorra a cuidar gallinas: cargo enemigo de sus subordinados

sin plumas y cacareando: alguien que después de perder todavía presume, provocando la risa de los demás

te va a costar un huevo y la yema del otro: va a necesitar mucho esfuerzo, que te va a dejar en la ruina

para comer un huevo hay que romper las cáscara: es necesario sacrificar algo para un bien mayor

tener espolones: tener experiencia

dinamita pa los pollos: en ambiente rock actual, desproporción

 

 

El lino es un recuerdo a  través de los útiles colgados de las paredes.

Aquí vemos el útil para desenredar los puñados de lino desgranarlos. La mano izquierda en la abertura y con la derecha se hacía pasar el puñado de lino por los pinchos, una vez desenredados se sujetaban fuertemente a la cintura como si fueran las tablas de una falda. Después se ataban y ya estaban listos para el hilado. Más detalle en La Magdalena

 

Quitarle los granos al centeno sin necesidad de trillarlo quedando la paja entera para cuelmo, se realizaba con los mayales(manal). La trilla es necesaria para aprovechar la paja como pienso y como mullidora, después estiércol, si se prescinde de esta utilidad basta con majar. En cuyo caso tendríamos grano y cuelmo. La labor de majar aparece en el calendario agrícola del panteón de San Isidoro.

Este útil estaba formado por dos palos unidos por correas. Uno se asía con las manos y el otro se volteaba contra el centeno. Para hacer la labor más productiva se formaban cuadrillas que en dos grupos opuestos avanzaban sobre el marallo de centeno preparado. Otra variedad era , sobre una mesa de palos se majaba el centeno, recogiendo periódicamente la maja y cayendo el grano por entre los palos

 

 

Por extraño que nos parezca hoy, los manales fueron usados como armas mortíferas. Así figura en el Panteón real de San Isidoro.

En el siglo XII, un campesino podía cambiar el manal de majar por el de guerrear sin necesidad de adiestramiento. En esta época los pobladores del Bernesga debían acudir a defender León o a limpiar de enemigos sus alrededores si eran requeridos para ello.

Se denominaban peones. Su función consistía en facilitar la labor a los que peleaban a caballo, tanto evitando que dañaran a la propia montura como procurando hacer daño a la contraria rompiéndole las patas. Además realizaban una labor de remate después de la lucha impidiendo que el contrario se repusiera.

La reja del arado romano, ha estado vigente hasta los años 50. En ella se condensa la esperanza de la humanidad durante siglos. Pudiera parecer que su forma era caprichosa o aleatoria, sin embargo su diseño tenía que ser el adecuado para que realizara su función correctamente. Ahí residía la pericia de los herreros. Aquí vemos el perfil de una. Se sabe que existieron rejas en forma de “dedal” aunque no se ha conservado ninguna.

El  estudio que Casildo Ferreras hizo en 1971 sobre la vivienda en el valle del Esla vale para Cuadros. Se aprecia el cambio en la distribución de la vivienda, que sigue conservando cierto aire de corte leonesa medieval, cerrada y completa . En la versión nueva desaparece el horno, el lagar(L), la bodega(B), la carbonera(CB), se abren ventanas a la calle. Permanecen la cuadra,pajar,pocilga o cubil, granero o panera, gallinero y la zona destinada a vivienda tiene acceso directo a la calle. En el siguiente cambio de los años 90, desaparecen las divisiones que pasan a ser patios floridos y los cobertizos sirven para cobijar el coche, la mayor parte de las dependencias son unidas y arregladas con materiales modernos pero recordando el trazado antiguo.

Existía otra distribución más antigua en la cual la vivienda tenía tres grandes divisiones: la estrocasa(vestíbulo-distribuidor), la cocina con fuego bajo, horno de pan,  escaño y curadero de matanza, la habitación dormitorio donde descansaban los miembros de la familia, los  que no lo hacían junto a la lumbre en la cocina. Todo el conjunto tenía un acceso directo a la cuadra y otro al corral. Muy pocas ventanas y muy pequeñas.

En los testamentos del XVIII se describen las casas con muy pocas estancias. Por ejemplo “Casa en La Reguera con cocina, cuerpo de casa, cuadra, portal  y pajar”. Todavía en el siglo XX Menas Alonso Llamas nos dice que eran raras las casa aldeanas con habitaciones separadas.

 

 

Casa del Tío Juanorro. Recordada por la gran actividad que se desarrollaba en ella, desde la taberna hasta los salazones pasando por la agricultura de ribera.

La técnica constructiva (cabezuelas,ventanas,cantos enteros, arena roja) es la misma que la empleada en la ermita y en la casa de La Peñalina, por lo que podríamos establecer que se edificaron en la misma época

 

En las paredes de viejas casas se aprecian maderas de estructura, que las han hecho más duraderas que la construcciones de los años 50, basadas en cal y muros de carga.

Ocasionalmente se observan en los muros lo que parecen agujeros negros sin más. Son receptáculos empleados para guardar las llaves, algún veneno o cualquier cosa que se quiere mantener lejos de niños o extraños. Lo curioso de estos  huecos es su similitud con lo que en las culturas precristianas se empleaban para colocar un huevo implorando la fertilidad a los dioses y la prosperidad de la casa y lo que contuviera.

Trapiello dice de Cuadros (1990):

“Aquí lo preceptivo es el portalón con zaguán y corral inmediato, al que asoman las cuadras y el corralín de ovejas;en el que se amontonan atadijos y particiones para que cada gallina, conejo,paloma, cerdo o perro tenga su sitio preciso.Te parecerá un caos este tipo de corral leonés, en el que también veras un montón de abono, aperos desechados,sogas colgadaslecheras un carro oribundo que nadie usa y hasta una artesa de antigua matanza convertida en dudoso tiesto..”

 

 

 

 

 

Casa del Tío Rojo (Matías). Constructivamente ofrece la curiosidad de estar enfoscada, se adivinan distintas épocas y un balcón pretencioso, corral y huerto trasero. Otro Rojo, anterior en el tiempo,  mantuvo pleito famoso por ser representante del convento de San Isidoro en Cuadros lo cual dió lugar a reclamaciones de rentas por el monasterio.

 

 

 

 

 

 

El peral ha sido tradicionalmente el mayor suministrador de fruta fresca. Las peras de Santiago eran apetitosas y maduraban en la trilla.

 

Las ventanas dedicadas a habitación de personas era reducidas y orientadas al mediodía a ser posible, nunca a la peña (Norte)

La piedra solera era proporcionalmente muy grande. Los huecos se colocaban lo más altos posibles para reducir las cargas sobre el cargadero. La piezas eran: cargadero, esconces y solera.

Los balcones dedicados a la hierba, facilitaban su descarga y el arrastre de la forcada

El buracón se adaptaba para la descarga de la paja trillada. Estando elevado sobre el suelo por medio del la vienda se vendeaba hacia dentro.

El ventano, ventana mínima que permitía la renovación de aire y la entrada de luz suficiente pero conservando la temperatura interior para preservar la ceba (comida para el invierno) de las heladas, era un elemento muy frecuente. En la imagen, ha sido reducida la luz al mínimo, hasta el extremo de que el perro no puede asomar el hocico totalmente

La abejera (colmenar) era un complemento importantísimo para la economía casera. La cuidaban los hombres encargandose de recoger enjambres. La cataba toda la familia en ambiente festivo. Las picaduras se prevenían con humo. Para formar una colmena se vaciaba un tronco de palero, con un buen asiento, unas entradas para las abejas, unos palos cruzados que soportaban los panales, un tapín (cesped) y un latón de tejado ya tenemos formado el cepo. Debían ubicarse en abrigos , laderas soleadas con una fila de árboles cortando el viento del Norte. La miel resultante era oscura, producto de la flor del brezo y del tomillo, muy aromática y saludable

Este viejo chopo da la bienvenida y el adios a Cabanillas. Sabe de muchas tristezas de los que se van y de la angustia por llegar de los retornados. Las imágenes de la entrada al pueblo se graban en la mente de los emigrantes y les acompañan mientras viven. Al contemplarlo el que retorna piensa “ya estoy en casa”, el que se va tiene la sensación de pisar el Rubicón y no vuelve la vista atrás porque la pena le bloquea.

La costana es una especie de biombo formado con palos  verticales entrelazados de palos más finos horizontales.

Sirve como elemento de separación provisional. Su gran ventaja es que pesa muy poco, es muy barato. Podía usarse también como ripia en los tejados o enfoscado con barro como tabique.

Estos versos incluye la viajera romántica Lady Louise Tenison, en su capítulo XV sobre León, al lado de una estampa con un carro de bueyes y la catedral incluye estos versos, que ciertamente reflejan la vida abnegada del ribereño:

Los siglos a los siglos se atropellan

los hombres a los hombres se suceden

en la vejez sus cálculos se estrellan

su pompa y glorias a la muerte ceden

la luz que sus espíritus destellan

muere en la niebla que vencer no pueden

y es la historia del hombre y su locura

una estrecha y hedionda sepultura. 

Acerandar, consistía en una segunda pasada al grano previamente limpio con el bieldo. La criba (ceranda) se apoyaba en un palo, una persona la zarandeaba( movimientos pequeños) y otra iba soltando el grano dosificándolo. El viento llevaba las pajas que quedaran y lo que no llevaba el viento, las granzas(nudos) eran retirados manualmente de la ceranda.

Acerandar con “la máquina” era mucho más llevadero y no dependía totalmente del aire, aunque si el viento era favorable suponía una ayuda.

Desde el último cuerpo de la torre, el pintor contempla ante sus ojos todo el valle. Es un espectáculo que muy pocos han disfrutado, pero que nadie olvida.

Según dice un paisano viejo que subió varias veces, “no se puede explicar, hay que vivirlo…”

La miel obtenida de los “cepos” de la “abejera” era un complemento nutritivo y durante siglos sirvió para poder ingresar la cera que se dedicaba a las devociones religiosas para hacer velas

Unos de los  badajos de la iglesia, esta vez sujetados con correas, a diferencia del de la ermita sujetado con “pijo de jato”,.

Hoy se incluye a las campanas y a su sonido como objeto de control por muchas normativas municipales sobre nivel de contaminación acústica, dividiéndose las opiniones a favor del toque regular de las campanas y los partidarios de silenciarlas en aras de un pretendido silencio y nivel de desarrollo.

Tiempo hubo en el que el sonido de la campana no molestaba a nadie, sino al contrario era ensalzado, atribuyéndole todo tipo de beneficios. Veamos un ejemplo:

Es de bronce la voz que a todos llama,

es de bronce llamando  a penitencia,

es el bronce que suena en la conciencia

por la sangre infeliz que se derrama;

es el grito de bronce con que clama

la voz de la razón a la clemencia;

es el punto final a la violencia

conque el pueblo a sí mismo se difama.

Resuene tu campana atronadora,

tu voz de bronce que la esparza el viento

y suene de perdón anunciadora

en busca de espontáneo sentimiento…..

Federico Acosta (El motín de la trucha):

A través de las fotos escolares podemos observar la evolución ocurrida en el siglo XX en los habitantes de Cuadros.

Chapa que portaban los carros

En esta casa nació María Jesús Rodriguez, religiosa agustina, con fama de santa.

Vidal García y García

En el apartado de santos de Cuadros es muy probable que pronto incluyamos al marista  Jorge Camilo Vidal García y Garcia, que está incluido, con más de 60 compañeros entre los propuestos a Roma para su beatificación. Vidal García murió el 21 de Agosto de 1937  dentro de la guerra civil, en Hortaleza (Madrid). Había nacido en Cuadros el 7-2-1916. Figura en una lista en cabezada por Crisanto González García, por lo que su aparición oficial será algo así como “Crisanto y compañeros mártires”.

 

En cocinas como esta, con los pies bien calientes, se pasaban las noches de invierno, eran los llamados “hogar” , luego llegaron la cocinas económicas cambiando la estética radicalmente.  Fue el paso tan repetido de reunirse la familia “en torno” al pote y al fuego, a reunirse “frente” al fuego y al pote. El siguiente eslabón fue reunirse “frente” al televisor, después “no reunirse sino aislarse” con un televisor……

Boca de un horno, destruido por considerarlo un estorbo en los tiempos modernos. Adosado a la casa la boca daba a la “cocinona” y el resto del horno era exterior situado en el huerto familiar anexo. Se aprecia la disposición de los adobes y el barro rojo por los calentones. Las piedras de la boca soportan el calor sin partirse.

El “ventano” de la cocinona sirvió de salida para el humo como atestigua el negro de su parte superior. Conservar abundante humo en el recinto era garantía de conservación para la matanza y revulsivo para los mosquitos trasmisores del tifus.

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