Cuadros | Carbajal y Otero
51040
page-template-default,page,page-id-51040,eltd-core-1.0.3,ajax_fade,page_not_loaded,,borderland child-child-ver-1.0.0,borderland-ver-1.5.2,vertical_menu_enabled, vertical_menu_left, vertical_menu_width_290,smooth_scroll,paspartu_enabled,paspartu_on_top_fixed,paspartu_on_bottom_fixed,vertical_menu_outside_paspartu,wpb-js-composer js-comp-ver-4.7.4,vc_responsive

Carbajal y Otero

 

Carbajal y Otero

Para Cuadros y su entorno, históricamente Carbajal al Sur con el Monasterio de Santa María y Otero de las Dueñas al Norte eran los dos señoríos eclesiásticos más próximos geográficamente. Sin olvidar el abadengo de San Isidoro por el Este. Bien podemos decir que ninguno afectó a su vida como pueblo, ya que la vinculación de Cuadros como componente del alfoz de León, le mantenía al margen.

“Pues si vencen la edad y los extremos del mal

piedras calladas y sufridas

suframos, Amarilis, y callemos……”(F.Medrano1570-1607)

No obstante visto desde la óptica actual, sí resultan muy interesantes estas instituciones por su peculiaridad de reunir en ellas la doble característica religiosa y feudal.

Otero es más antiguo que Carvajal, pues ya existía en el s.X(?). Otras fuentes hablan de su fundación en el s.XIII por Dña María Núñez en 1230 a la orden del Cister. Condesa de Villalba de la Loma y monja en Carrizo. Anteriormente había sido monja en Vileña. J.M.Canal opina que no era condesa aunque era nieta de la condesa Aldonza que estaba emparentada con los Lopez de Haro. Dña María Núñez aportó al nuevo monasterio la documentación de su propia familia por lo que su archivo es más antiguo que la fundación.

Encomendó su fundación a las monjas de Gradefes en 1245, siendo abadesa Dña Teresa Alfonso.

Sometido a Gradefes esta situación originó conflictos.  En 1789 pasa a depender del obispo de León a pesar de esta en territorio del O. de Oviedo. El  30 de Noviembre de 1868 fueron expulsadas las monjas porla desamortización, y demolido el monasterio. Permanecieron algunos años en Veguellina de Órbigo y al final fueron a Gradefes donde en 1882 formaron una sola comunidad. Sor Ángela Francisca de la Concepción (n.15-XII-1664) fue delatada a la Inquisición y llevada a Valladolid. Al final, inocente, tiene tratamiento de venerable.

Poseía 38 lugares, 93 yugadas y 269 vasallos en la montaña y riberas. En el “Censo de la Corona de Castilla” a.1591, estaba ocupado por 61 monjas. Su denominación oficial era “Santa María de Dueñas”.

 

Otero fue absorbido por Gradefes, nunca fue un monasterio floreciente, a pesar de tener vasallos, la desamortización de  Mendizábal acabó de liquidarlo. Podemos decir que la mayor herencia fue el retablo de la Iglesia parroquial en Cuadros. También alguna parada de Jovellanos que en sus viajes a Asturias pergeñaba una mejor unión con la Meseta a través de la ribera del Bernesga.

 

En este documento  de los archivos de Otero se  dicen cosas tan ilustrativas como:“En nombre de Dios, yo Froilan y mi mujer Infante, a ti Uegilia Obquec y a tu esposa doña Arilo, en Nuestro Señor eterna salud. amen….os vendemos viña nuestra… por 35 sólidos…..para que la tengáis vosotros y vuestros hijos y toda vuestra descendencia..año 1047 reinando Alfonso…firmamos por nuestras manos, en San Cipriano de quien somos hijos en lo poco y en lo mucho”

Donde se demuestra que la mujer tenía derechos gananciales, que se heredaba y que había cierta seguridad jurídica. La firma consiste en un círculo con una cruz y dos punto en distinto cuadrante

“Señoras de Horca u cuchillo

dicen que fueron ¡que va!

lo que fueron, fueron sombras

blancas de eternidad”

(Florentino Agustín)

Los  documentos feudales en sus archivos históricos que nos hablan de la vida en aquellas tierras y aquellos tiempos, estamos en el siglo XI, ,  así CSA nos cuenta el medio por el que se hacía fortuna acumulando tierras, propiedad de aldeanos que habían tenido la desgracia de:

-librarse de la ordalía del agua hirviendo (metiendo la mano en agua hirviendo, si se infectaba era culpable, si curaba era inocente)

-condenados por falsos testimonios

-pena pecuniaria de homicidas, raptores, asaltantes…

-deudas impagadas

-adulterio con cuñada

-consentir que hija se entregue a monje

-etc…

Las ruinas de Otero ofrecen un aspecto desolador

 

 

 

 

“…si un tiempo fuertes, ya desmoronados

de larga edad y de vejez cargados

obedeciendo al tiempo y muerte fría…”

Podríamos decir que es el testigo más crudo de la conflictividad social antirreligiosa en la zona. Históricamente ha habido varias desamortizaciones y la relación del Poder civil con el poder Eclesiástico ha pasado por etapas muy distintas en todos los tiempos.

“Gavilanes, garra negra,

llegaron al palomar.

Ya las palomas huyeron

volando a medio volar”

(Florentino Agustín)

La Desamortización de Mendizábal ha sido por su trascendencia y por su proximidad en el tiempo la más sonada. Para Viñayo “sirva este destrozo como aviso para los modernos desamotizadores…no vayan a dar al traste que lo que nos quedó de aquello”. El duque de Rivas diagnosticó la situación de estos establecimientos:

-El Convento-

Descuella, desierto, solo,

desmantelado, en ruinas.

No por la mano del tiempo, aunque es obra muy antigua,

sino por la infame mano

de revueltas y codicias.

Para Díaz Plaja el pueblo español convivió en armonía con la Iglesia durante siglos. Con la Contrarreforma se cometió el error de no tener más en consideración al eramismo, que era católico aunque crítico. Al no hacer suficiente caso a las corrientes críticas, no se depuraron comportamientos eclesiales que escandalizaban al pueblo. Con la Ilustración apareció otro tipo de público partidario de la ciencia y promotor de mejoras materiales al que tampoco se le dio la audiencia que merecía, la guerra contra Napoleón fue en buena medida contra las ideas ateas que proponía, llegaron las guerras carlistas y se identificó a la religión con un bando, lo cual puso al otro bando contra la Iglesia. Surgió el anticlericalismo que con distintas variantes, se ensañó en todo lo religioso. Durante más de cien años los desórdenes sociales acababan descargando sus iras contra la religión y sus signos visibles. Por eso a pesar de que el decreto de Desamortización era razonado y preveía medidas para salvar los valores artísticos y culturales, así como el culto, la realidad fue que su puesta en práctica en un ambiente social de odio acabó con muchas joyas que habían sobrevivido a los siglos, porque los edificios abandonados, la dispersión de fondos y la barbarie que durante decenios se apoderó del país se llevaron por delante obras únicas.

Extracto del decreto de Desamortización

Preámbulo

“Para poner coto a los extravíos de un celo indiscreto y una  piedad mal entendida que tantos perjuicios y males ocasionaron al Estado..”

Decreto

“Junta compuesta por eclesiásticos y seglares de virtud, ciencia, dignidad y adhesión sincera a la legitimidad” “La consecuencia será la supresión de más 900 casas que es casi la mitad de las que existen” “y la aplicación de sus propiedades para la amortización de la deuda del Estado” “Los monasterios que tengan menos de 12 religiosos quedan suprimidos” “se exceptúa de esta aplicación los enseres que sean útiles para las ciencia y las artes”

En San Ildefonso 29 de Julio de 1835

La sociedad se dividió entre favorables y contrarios a la medida. Circularon coplillas de este calibre:

Mendizábal, ese hereje,

el que a los frailes echó,

quitándoles el sustento;

el que campanas a cientos

de las torres derribó;

el que cerró las ermitas

y mató de hambre a los curas;

el hombre que dejó a oscuras

a las ánimas benditas…..

Esta fractura social fue acentuándose, desembocando en sucesivas tragedias civiles durante la segunda mitad del XIX y primera del XX .

De los tres retablos de Otero sólo se conserva el de Cuadros,  alguna piezas sueltas en Otero, archivos sueltos y poco más. La Virgen con Niño de Otero, además de su valor histórico y artístico tiene la peculiaridad de portar corona con una rosa en la mano y el Niño sin corona lleva un cofre en lugar del Libro, Un cristo de tamaño natural, un conjunto Santa Ana con Virgen y Niño, un San Bernardo y un San Blas. Todos de alto valor.

En este monasterio estaba el sepulcro de la supuesta madre de Bernardo el Carpio, la que según la literatura se casó con el Conde de Saldaña fallecido en “Casamiento a la muerte ” y muchas otras obras  que se relacionan en el apartado EDAD MEDIA de este web

Cuando en los alrededores de las ruinas vemos piedras labradas primorosamente abandonadas o empleadas como relleno en los encauzamientos de las cunetas, nos asalta la idea de que no es sólo la revuelta social imparable la que echó por tierra el monumento, la incuria y poca sensibilidad también han hecho su mella en el destrozo.

CARVAJAL

 

Carvajal es otra Historia. Mil años de historia es mucha historia y sigue funcionando lo cual es un prodigio de supervivencia. Aunque en tres ubicaciones sucesivas.

Fundado en el 940 como panteón real de San Salvador, refugio para mujeres de estirpe, forman  do parte del complejo del palacio Real. La denominación original era de San Pelayo. Este santo vivió en el siglo X, siendo niño fue puesto en la Córdoba de Abderramán III como rehén en lugar de su tío obispo de Tuy que había sido hecho prisionero de la batalla de Valdejunquera. Abderramán lo descuartizó en el  925. Sancho el Gordo de León (959) había sido obligado a renunciar al trono porque su gordura era incompatible con su función guerrera. Se trasladó a Córdoba en una cura de adelgazamiento, él se  encargó de que se propagara su martirio por toda la cristiandad. Su imagen está junto con San Isidoro en la fachada .

Originariamente funcionaba con la regla Isidoriana para después adoptar la de San Benito. La llegada de sus restos a León fue solemne, como en otro tiempo sería la de San Isidoro y la de San Marcelo. Es curioso esta coincidencia, los santos más arraigados en León fueron recuperados de otras tierras, San Pelayo de Córdoba, San Marcelo de Tánger y San  Isidoro de Sevilla, siempre con gran pompa y culto a las reliquias. San Froilán es la excepción, siendo gallego, obispo de León  y San Martino es el único nacido y muerto en León, aunque es un santo de segunda, tuvo mucha importancia en algunas épocas y permanece en los toponímicos de Cuadros y Cabanillas.

El siglo X fue nefasto para León. Sancho el Gordo es destituido por inútil debido a su gordura, organizó un ejército musulmán en Córdoba contra los cristianos para hacerse con la corona que consiguió. Le sucede su hijo Ramiro el niño, bajo la regencia de Elvira la monja, Teresa la viuda, los nobles gallegos descontentos….el desgobierno puso las cosas fáciles a Almanzor. A tiempo estuvieron los Asturianos para recoger los restos de San Pelayo en Oviedo.

Con Alfonso V cambia la tendencia y aparecen los primeros documentos de San Pelayo de León. La leyenda de la infanta Teresa se ubica en esta  época:

“Llevada por Almanzor como concubina, le advirtió que el Dios de los cristianos le castigaría si osaba tocarla, aburrido el caudillo por la testarudez de la ilustre cristiana la devolvió a León con  una comitiva de camellos cargados de oro y vestidos que doña Teresa consagró a Dios entrando en el Monasterio de San Pelayo.”

Dña Sancha y Fernando I traen los restos de San Isidoro que andando el tiempo reemplazaría al titular San Pelayo con todo merecimiento, y otros muchos restos de santos. Los dos dan escolta a la entrada principal de la Basílica.

San Pelayo es dotado generosamente en tierras, que constituirían el Infantazgo, principalmente en el valle del Torío. En realidad eran dos comunidades monásticas una de mujeres y otras de hombres. Todavía existe el “Prao de San Pelayo” en Cuadros, resto toponímico relacionable con el patrón de La Llamilla, pueblo desaparecido al sur de Cabanillas, se las solía denominar con el nombre del patrón para descartar apropiaciones de los renteros. De la misma manera existe en Cuadros el “prao de San Cipriano”

Simultáneamente el cabildo de la catedral estaba revuelto. Los canónigos estaban divididos entre los que querían vida en común y los contrarios. Se determinó fundar un monasterio en Carbajal para aquellos que querían hacer vida en común, incorporando el monasterio de Santo Tirso en Valdecastro de Carbajal. Este monasterio de Santo Tirso había sido arrasado en una disputa por su propiedad entre el obispo y algunos infanzones por lo que su hacienda debía ser pequeña. Téngase en cuenta como dice CSA que León en algunos tiempos “era un cenobio“, que abundaban las agrupaciones de menos de diez monjes y que durante la Reconquista se entendía que los monjes conseguían el favor de Dios sobre el pueblo y los ejércitos.

Santo Tirso fue mártir en el siglo III aserrando su cuerpo con un serrucho, en algunos pueblos de León se pasa el Serrucho de San Tirso por las articulaciones enfermas para implorar su curación.

El Monasterio de Santo Tirso pasaría a ser  Santa María de Carbajal, monasterio de canónigos regulares bajo la regla de San Agustín en la ribera del Bernesga “en lugar fresco y apacible”. Con el tiempo se vio que estaban equivocados los que pensaban que era apacible porque el río inundó sus instalaciones.

Santo Tirso en Santa Ana

Doña Sancha hermana de  Alfonso VII, el emperador, se propone y consigue traer a los canónigos otra vez a León y llevar a las monjas de San Pelayo a Carbajal. La razón esgrimida fue que las frecuentes fiestas que se celebraban en León entorpecían el retiro de las monjas por lo que era más idóneo Carbajal.

Comienza la historia de Las Carbajalas, monjas de San Pelayo, que se llamarán con el nombre del pueblo hasta hoy.

El monasterio pasó a ser rápidamente un feudo con numerosas posesiones dispersas y rentas de todo tipo. En el Siglo XIII su hacienda abarcaba desde Geras por el N. hasta el Rio Tormes en Salamanca. La mayor concentración de rentas estaba no obstante en el Bernesga y en el Torío.

Cimanes y su entorno eran Jurisdicción del monasterio con jurisdicción civil y penal (incluida horca y cuchillo). Gran parte del Páramo y un sin fin de derechos hasta formar un entramado tan disperso que era difícilmente gobernable y que demasiadas veces ocasionaba más gastos que rentas. Algunas rentas, como en Llanos, consistían en cuatro gallinas y un maravedí.

En Lorenzana, Cabanillas, Santibáñez , Cuadros, Villalbura, Cascantes,  tenía el monasterio fincas. La joven que deseaba entrar en religión debía aportar su dote y que ésta se estimara como suficiente por la abadesa. Por este sistema iba creciendo la hacienda pero también su dispersión. De esta manera en 1561 sus posesiones eran un inmenso mosaico por la geografía leonesa. Particularmente la cuenca del Esla desde Casares de Arbás al N. hasta Gordoncillo en el S., formaba un auténtico rosario de rentas de todo tipo, prácticamente ingobernables, por la resistencia de los renteros, porque a menudo la familia de la novicia dejaba para la monja la peor parte y porque los Mayordomos del monasterio no siempre eran todo lo buenos administradores que debieran.

Santibáñez está históricamente muy vinculado a las Carvajalas. Ellas eran quienes proponían párroco al rey cuando quedaba vacante el puesto, según el Madoz .

Además de las propiamente monjas, la Institución acogía a personas que se asociaban a la familia monacal, de manera que disponía de cierta garantía de supervivencia y de vida tranquila, especialmente mujeres, viudas o que no deseaban casarse, la sociedad les ofrecía dos caminos: “maritus aut murus”, marido o tapia . El origen noble de las monjas conllevaba ciertos usos como, no trabajar la tierra con sus manos, poseer criados personales, patrimonio personal, sobrinos en régimen de educandos, etc….

San Pelayo

La abadesa como señora feudal, no era bien vista por las gentes sencillas, sus comitivas con siervos, escolta y alguaciles recorriendo los caminos, chocaba con lo que se esperaba de unas monjas. Los administrados se rebelaban con gran escándalo de las gentes. Las monjas pescando en el río, o entrando en un lugar a cobrar sus derechos de grano, llegaron a encontarse con las campanas al vuelo y los vecinos en son de motín. La dispersión de la hacienda, su tibieza en el gobierno y los administradores contratados hacía peligrar su economía. Estos fallos en la administración  se evidenciaron cuando vendieron Cimanes a un seglar, porque entendieron que era ingobernable y los vasallos levantiscos pedían la muerte de la abadesa. Resultó que con la administración seglar Cimanes se volvió rentable y “pacífico“. Este hecho demuestra que los señores seglares con sus métodos más expeditivos ahogaban a sus vasallos en la miseria y sofocaban las quejas basándose en el temor feudal.

El Camino de Santiago pasaba por su puerta, en él tenían un hospital, atendido por la monja “hospitalera”. Formaba red con el de Cabanillas y el de Celada, los peregrinos disponían de asistencia .

Llegaron los tiempos de la reforma Tridentina. La jerarquía eclesiástica se empeñó en cerrar las puertas del monasterio, y reducir a las monjas a su clausura. Las monjas alegaban que durante siglos habían cumplido su regla sin problemas y nadie las podía acusar de vida indigna ni impropia. Lo cual parece cierto pues no se conocen escándalos a pesar de los numerosos expedientes en los que estuvieron inmersas y los numerosos enemigos que tenían deseando poder acusarlas de algo.

Vista de la vega de Carvajal desde Valdecarros

La Reforma era imparable, “un lugar tan apartado no es propio para monjas indefensas, expuestas a todo tipo de vandalismos y pillajes”. Para protegerlas las llevaron a León, su actual emplazamiento. Pasando de ser terratenientes a convento urbano. Paradógicamente este argumento fue el empleado para sacarlas de León :“había mucho bullicio y demasiadas visitas de hombres” . Habían pasado 500 años. Estaba olvidado aquel argumento y se empleaba el contrario para retornarlas “no estaban bien en lugar tan apartado”

Mucho tuvieron que ver en esto los Quiñones de Alcedo, que convirtieron su iglesia en panteón familiar plagado de Escudos.

Hoy son una comunidad docente, estimada en su entorno, depositaria de una historia impresionantemente larga, que gozan del homenaje diario de sus alumnos y del especial que en La Semana Santa realiza el pueblo de León a su Iglesia.

Los dos angelotes abrazados, en la fuente de la plaza del grano,  representan a los ríos Bernesga y Torío unidos.

cuadrosleon.com (web no oficial) © 2015 Todos los derechos reservados • Política de Cookies • Desarrollado por DANTIA Tecnología

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia de navegación y realizar tareas de análisis.
Al aceptar entendemos que atiendes a nuestra Política de Cookies.

ACEPTAR