AVIADOS a.1359
Doña Urraca lo habitó temporalmente (A.M.LLamas)
Don Pedro I el cruel ordenó al Adelantado de Asturias y León Don Pedro Núñez de Guzmán permanecer en la frontera con los moros. Sin embargo éste retornó a su tierra, según él para reponer fuerzas. Camino de León en Velilla , cerca de Mayorga, le llegó la noticia de que el rey venía en su búsqueda desde Sevilla. La Justicia de Don Pedro era implacable. El Guzmán, temiendo lo peor, se dirigió a Aviados. Poco antes de llegar a Aviados el rey abandonó su persecución por entender que no lo podía prender. No obstante mandó al obispo de León con el recado para el Guzmán de que se presentara a rendirle cuentas.
Arintero era vasallo de del Señor de Aviados, a su servicio realizó su hazaña la Dama de Arintero.
No lo hizo por temor a que lo matara y porque se sentía más seguro en el castillo inexpugnable de Aviados. Don Pedro nombró a un Osorio, que había hecho lo mismo que el Guzmán pero que sí se había presentado a los requerimientos del rey Adelantado de Asturias y León destituyendo al Guzmán, a los pocos días mandó matar al Osorio y nombró Adelantado a un Quiñones entregándole el Castillo de Aviados . Eran tiempos muy revueltos. Al Quiñones le duró poco el agradecimiento para con el rey Pedro pues se pasó pronto al bando contrario de Don Enrique.
Volvió a manos de los Guzmanes de Toral que lo usaban como palacio de Verano, hasta que los reyes católicos lo desmocharon para castigar al Guzmán. El odio hacia los Quiñones de Luna seguía vivo. El quiñones tomó partido por La Beltraneja, el Guzmán por Isabel.
Corría la curiosa leyenda según la cual la estirpe de Alfonso X estaba maldita porque el Rey Sabio había pecado de Soberbia, manifestando "que algunas cosas de la Creación, si Dios le hubiera pedido opinión estarían mejor hechas".
Esto, sin duda es una tergiversación de sus enemigos, para predisponer al pueblo contra D. Pedro y a favor del bando Trastamara. . D. Juan Manuel (padre del autor de El Conde Lucanor) era suegro de Enrique II y principal propagador de la leyenda.El Quiñones, ya sea por esta leyenda o por otros motivos, se pasó al Trastamara con acierto político.
Actualmente Aviados es un pueblo tranquilo, con gentes amables. Desde las ruinas de su castillo se aprecia lo ventajosa que era militarmente la situación. Dispone de estación de FEVE. El dicho de "estar aviado" refiriéndose a estar al abrigo de peligros, como el Guzmán que salvó su vida viene de perlas para este episodio.
La imagen de un potro para herrar ganado ilustra la laboriosidad de estas gentes, entre la vega, la montaña y el ganado han discurrido los siglos. Muy lejos quedan los tiempos en los que la Historia se escribía en estos riscos.